La sociedad Nordeste Properties ha comprado el Hotel Meliá de Bilbao por 63 millones de euros, según han confirmado fuentes de la propia empresa. La … negociación, que arrancó el pasado «mes de octubre», se ha cerrado este martes aunque será el próximo día 10 cuando se firme la escritura de la transacción. La adquisición no alterará, sin embargo, el uso del edificio. Según ha podido saber EL CORREO, el hotel, que ha sido reformado de forma reciente y con más de 200 habitaciones, mantendrá su actividad al menos durante las dos próximas décadas.

María José Cabeza, responsable de inversiones de Nordeste Properties, asegura que «la firma Meliá Hotels tiene un contrato de uso del inmueble hasta el año 2043. Lo único que cambiará será el propietario del edificio». La «rápida» operación se enmarca, sin embargo, en una estrategia de «crecimiento y diversificación» de la compañía con la que quieren consolidar «su presencia en las principales ciudades de España». «Bilbao representa un punto estratégico tanto por su dinamismo económico por su creciente atractivo turístico y corporativo», ha afirmado la compañía en un comunicado, que asegura que el contrato de arrendamiento de Melià a largo plazo ha sido una pieza clave para cerrar la operación «al garantizar la estabilidad operativa y el posicionamiento de marca».

Hasta la fecha, el edificio que alberga el hotel de cinco estrellas estaba en manos de Hotei Properties Group Socimi (antes Millenium), quien ha obtenido una «plusvalía aproximada de 9 millones de euros» a través de la operación. La venta forma parte de una estrategia de rotación de activos con la que buscan consolidar una cartera compuesta por establecimientos de lujo.

Potencial turístico

No es la primera vez que el inmueble situado en la calle Lehendakari Leizaola cambia de manos. El establecimiento echó a andar en 2004 bajo el sello de Sheraton. Fue proyectado por los arquitectos mexicanos Ricardo y Víctor Legorreta. De hecho, «su diseño remite a algunas tradiciones arquitectónicas de su país». La compañía mallorquina Meliá tomó el control del negocio en 2009 y diez años más tarde, el edificio fue adquirido por la socimi Millenium (el vendedor actual) por cerca de 50 millones de euros. Javier Millán, el que fuera presidente de la sociedad, afirmó entonces que el desembolso buscaba consolidar la posición de la firma en «uno de los destinos españoles con mayor potencial turístico».