Es imposible no contagiarse del entusiasmo que transmite Aleix Roig (@astrocatinfo) por el eclipse solar total del próximo 12 de agosto. «Es que somos muy afortunados, ni nuestros abuelos pudieron ver un eclipse así ni nuestros nietos podrán hacerlo. Es un evento único en 300 años», explica este astrofotógrafo, divulgador científico y responsable de contenidos del Parc Astronòmic Muntanyes de Prades (Tarragona), adonde acaba de llegar recientemente desde Islandia, donde ha liderado una expedición para fotografiar auroras boreales, para seguir preparando la histórica cita.
Roig es uno de los expertos que está detrás del festival de actividades, más de 50, que se van a desarrollar la segunda semana de agosto por el evento astronómico en el Parc, que se encuentra en una de las zonas de mejor visibilidad de toda España. «Somos el principal obervatorio de divulgación de Catalunya para el eclispe. Tenemos desde talleres de observación solar a charlas de astronomía; incluso vamos a traer a Bray Falls, uno de los astrofotógrafos más importantes del mundo, que quería venir aquí para ese día», señala Roig sobre un parque que se encuentra en una zona de máxima protección contra la contaminación lumínica y, además, tiene el sello de la Fundación Starlight.
Reto de seguridad y movilidad
«Llevamos trabajando para este día desde hace 10 años, cuando abrimos, en 2016», precisa el experto, que explica que habrá diferentes actividades dependiendo del público, desde conciertos en directo y talleres infantiles a degustaciones tematizadas cenas preparadas por restaurantes con dos estrellas Michelin (La Boscana, Lleida). «Van a preparar un menú inspirado en temas astronómicos para 50-60 comensales que vivirán también la lluvia de estrellas de San Lorenzo», añade Roig, que recuerda que este evento es un «reto» para España en cuestión de seguridad, movilidad y salud.
«Todo el foco mundial estará puesto aquí», señala el joven, que destaca las labores de las distintas comisiones tanto españolas como catalanas que se están coordinando para que todo salga perfecto. De hecho, él mismo se ha encargado de hablar con los hoteles y cámpings de la zona para aconsejar que los check-in y check-out sean escalonados para evitar atascos en las carreteras. «En el último eclipse de EEUU, en 2024, se colapsaron las carreteras», recuerda.
«Nosotros todavía tenemos plazas en las distintas actividades, pero el mayor problema es dónde dormir. El primer anillo alrededor del parque está todo lleno», señala Roig, que dice que normalmente agosto es ya su mes fuerte. El experto aconseja a todo el mundo que este 29 de abril acudan a hacer simulaciones en el sitio donde hayan elegido para ver el eclipse, ya que las condiciones se parecerán mucho a las que habrá.
«Es que habrá gente que no lo verá, va a ser muy bajo en el horizonte. La gente tiene que comprobar antes si no tiene un edificio delante, una montaña. Va a haber zonas oscuras», advierte el astrofotógrafo, que también informa a la población que hay que comprar gafas de eclipse, «material certificado», porque de lo contrario puede haber «lesiones oculares». «Yo iría a una óptica oficial para comprar material validado o a tiendas especializadas de astronomía, donde se venden gafas de eclipse».
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