En tres horas se agotaron las invitaciones (un millar) para asistir este jueves, en el espacio Urban Hall del Euskalduna, a la gala de entrega … de los Gaztea Sariak 2026, los premios de la emisora pública en euskera de música para jóvenes euskaldunes integrada en el conglomerado de la EITB. La ceremonia duró 55 minutos, y además de breve se hizo un poco corta debido a tantas actuaciones con pregrabados.
Los premios fueron estos que se enumeran según se entregaron: Mejor Artista o Grupo Nuevo para las navarras Naxker; Mejor Vídeo para el trío guipuzcoano Mirua (el de su canción ‘Morroxko’); Mejor Directo para el navarro Gorka Urbizu, el líder de Berri Txarrak (se lo llevó en competencia con Merina Gris, Chill Mafia, Olaia Inziarte y EzEzEz, la mayoría de ellos con directos más llamativos y enganchantes); Mejor Espectáculo o más bien macro-concierto para el navarro Zetak (en competencia con Izaro, Gatibu y dos nombres cuyos shows los hubiéramos elegido antes que al de Zetak: ETS y Fermín Muguruza; pero este no fue un fallo escandaloso porque el nivel de los cinco shows de pabellones y estadios era similar).
Continuamos: Mejor Disco para los donostiarras Merina Gris (‘Zuloa’, un trabajo demasiado urban o sintético, síntoma de los tiempos que corren y de los sonidos juveniles que emiten en la emisora Gaztea; a esta categoría también estaban nominados ETS, cuyo disco de vuelta ‘Konkista’ es el mejor de todos los aspirantes), Mejor Canción para Gorka Urbizu (por ‘Zilarra’, el navarro repitió recogiendo premios); y Mejor Artista al simpático navarro Janus Lester (hummm, éste se lo hubiéramos concedido a otro nominado, a Zetak). Los navarros son mayoría, ya ven.

Janus Lester con Nøgen entre las flores de ‘Bi lore bi begi’.
Óscar Cubillo

Además, la gala de entrega de premios, atendida por un público muy juvenil y de mayoría femenina (más del 60 % de chicas habíaen un Urban Hall al que los dos presentadores calificaron como ‘espacio seguro’), estuvo salpicada por seis actuaciones. Se abrió plaza con la más potente, la de Merina Gris y Gorka Urbizu en asociación de rock futurista (‘Tesla bat sutan’); un poco karaoke debido a la base grabada fue el dúo entre Olaia Inziarte y una Izaro embarazadísima y a la vista que dejó la impronta de su voz (‘Saldu genizun’); y el duelo urban con pregrabados sin imaginación acometido entre Hofe y la valenciana Jimena Amarillo (‘Panpin bat bezala’).

Areta Senosiain y Gorka Urbizu.
Óscar Cubillo

Luego llegó la colaboración en ochote entre Janus Lester y los guipuzcoanos Nøgen sobre un escenario adornado con flores gigantes, las mismas de la gira de Janus, para cantar como si fueran Munford & Sons el ‘Bi begi, bi lore’ del navarro; fuera de programa se regaló un interesante tema acústico e introvertido de Gorka Urbizu en dúo con la violinista Areta Senosiain, que también aportó segunda voz (‘Zilarra’; Urbizu fue el más destacado de los actuantes de la velada gracias a sendas intervenciones muy contrastadas, oscilantes entre la rudeza eléctrica y la sensibilidad intimista); y cerró la gala Euskoprincess, de Hernani, una suerte de Bad Gyal sónicamente recargada con exceso de bases sintéticas, pregrabados y efectos microfónicos que daban la sensación de playback, aunque al menos una frase sí cantó, pero peor fue cuando se puso a gatas en el epílogo dance para bailar girando la melena y solo la vieron los de la primera fila (ella hizo su tema ‘Euskañol’).