Más de 50 años de carrera y más de 100 películas no habían llevado todavía a Carmen Maura a desnudarse en pantalla. Ha sido ‘Calle Málaga’, la película con la que este viernes se ha inaugurado el Festival de Málaga, la … que ha colocado a la actriz ante un reto inédito en una trayectoria inmensa.

«Nunca me lo habían pedido», ha afirmado la intérprete madrileña, que a sus 80 años ha asumido la escena con la naturalidad, la ironía y la libertad con las que ha presentado un filme marcado por la memoria, el arraigo y el deseo.

La intérprete madrileña, protagonista de esta historia ambientada en Tánger, ha explicado que aceptó el proyecto sin demasiadas dudas en cuanto leyó el guion. Según ha relatado, Maryam Touzani, directora de la película, solo le planteó dos condiciones esenciales antes del rodaje: que estaría «en todas las secuencias todos los días», con el consiguiente desgaste físico, y que tendría que desnudarse. Su respuesta fue inmediata: «Vale, lo de desnuda me da igual».

La actriz ha insistido en que, a su edad, hay cuestiones que dejan de tener el peso que pudieron tener décadas atrás. «A los 80 cambian muchas cosas», ha venido a sostener, subrayando que asumió el reto con absoluta tranquilidad y con plena confianza en la directora. De hecho, ha reconocido que la situación resultó «más difícil para ellos» que para ella misma.

‘Calle Málaga’ ha inaugurado la 29 edición del Festival de Málaga con un relato íntimo y emocional sobre una española de 79 años que vive sola en Tánger y cuya vida cambia con la llegada de su hija desde Madrid. En la película, Maura encarna a María Ángeles, una mujer aferrada a la ciudad que la vio crecer y decidida a resistirse a perder su casa, sus objetos y, en el fondo, su forma de estar en el mundo.

Un guion nacido del duelo

La directora ha explicado que el origen del filme está directamente ligado a la muerte de su madre. Según ha contado, escribió el guion poco después de esa pérdida, desde el dolor, pero también desde la necesidad de celebrar la vida. Ese doble movimiento, entre la tristeza y la vitalidad, atraviesa una película que busca combinar emoción, humor y un retrato delicado de los vínculos familiares.

Touzani ha señalado que escribió «entre lágrimas», aunque de forma casi inconsciente también sintió la necesidad de reírse, algo que se refleja en algunos de los pasajes del metraje.

En ese universo emocional, Carmen Maura ha encontrado uno de esos papeles que todavía la sacuden. Ella misma ha dejado claro que, a estas alturas de su carrera, el criterio decisivo para aceptar o no un proyecto es el guion. Y el de «Calle Málaga», según ha reconocido, «le chifló».

No es una expresión menor en una actriz que ha leído centenares de textos y que ha repetido que cada vez quiere trabajar menos y ser más exigente. «No voy a hacer cualquier cosa», ha dejado claro.

El rodaje más exigente de su carrera

La película, además, le ha exigido un esfuerzo especial. Maura ha relatado que el rodaje ha sido de los más duros de su trayectoria, entre otras cosas por el método de trabajo de Maryam Touzani, a quien ha descrito como una directora muy exigente, «insistente» e incluso, en tono cariñosamente crítico, «un poco pesada».

Ese nivel de intervención de la directora, según Maura, la ha llevado a un registro más contenido de lo habitual. La actriz ha admitido que muchas veces no pudo hacer las cosas como inicialmente le salían, sino como quería la cineasta.

En esa obediencia interpretativa ha encontrado, paradójicamente, una de las claves del éxito de su personaje. Maura ha llegado a asegurar que, si algún día recibe un premio por este trabajo, la mitad será para Touzani.

Junto al desnudo, otro de los elementos que la actriz ha querido destacar es la dimensión comercial del proyecto. Maura no se ha escondido al hablar de taquilla, y ha afirmado que le importa mucho que las películas funcionen en salas porque eso garantiza que se sigan haciendo.

Incluso ha ironizado con que cambia «una crítica por seis entradas». En su diagnóstico, ‘Calle Málaga’ puede convertirse en una de las películas más rentables de su carrera, o al menos en una de las que más rápido le han transmitido sensación de éxito internacional.

La apuesta de Marruecos para los Oscar

La cinta llega avalada, además, por su paso por certámenes internacionales y por el reconocimiento obtenido en festivales como Venecia, Toronto o Mar del Plata. También ha sido seleccionada por Marruecos para su carrera hacia los Oscar.

Durante la presentación en Málaga también ha intervenido Marta Etura, que interpreta a la hija de la protagonista. La actriz ha reconocido que, al leer el guion, su personaje le pareció inicialmente «feo y complejo», por tratarse de una mujer que pretende sacar a su madre de su propia casa.

Sin embargo, ha explicado que el proceso de construcción le permitió comprender su desesperación, marcada por la maternidad, la economía y una sensación de supervivencia que la empuja a actuar desde el miedo.

Con ‘Calle Málaga’, Carmen Maura vuelve a situarse en el centro de una historia que mezcla fragilidad, carácter, humor y deseo. Y lo hace con una declaración que, por inesperada, resume bien el espíritu con el que afronta esta etapa de su vida y de su carrera.

Nadie le había pedido antes desnudarse ante la cámara. Ha sido Maryam Touzani quien ha abierto esa puerta. Maura, lejos de escandalizarse o envolverse en solemnidad, la ha cruzado con la serenidad de quien ya no tiene nada que demostrar y sí mucha libertad que ejercer.