El suelo de la cuarta fase del polígono de Villalonquéjar IV está ocupado a más del 60% desde que se iniciara su comercialización en 2008. De las 138 parcelas disponibles tanto de uso industrial, como terciario o de equipamiento ya se han vendido 84 y quedan 54. O lo que es lo mismo, de los 1.200.000 metros cuadrados netos disponibles, hay cerca de 800.000 en uso. La situación más preocupante se vive a la hora de que se quieran implantar empresas, dado que solo quedan 41 terrenos libres de los 123 existentes para este cometido, es decir que solo está sin ocupar un tercio de la superficie.
Las parcelas que quedan son de pequeño o mediano tamaño, lo que impide atender proyectos de grandes empresas o plataformas logísticas, que necesitan más de 50.000 metros cuadrados, aunque hay casos contados en los que podrían unirse varios terrenos contiguos para lograr más metros pero también habría que tener en cuenta la complicada orografía.
Tras unos años de ventas al ralentí, -el año pasado solo se adquirió una parcela, la intención por instalarse en Villalonquéjar IV parece despertar este 2026 después de que en las últimas semanas se hayan recibido en la Sociedad de Promoción, que es la que se encarga de la comercialización tras la disolución del consorcio, muestras de interés para adquirir cuatro parcelas repartidas por diferentes zonas y con dimensiones entre los 2.804 y los 22.580 metros cuadrados. De hecho, dos de ellas ya se ha dado el visto bueno para convocar el correspondiente concurso y publicación de sus características y precio base de licitación en la plataforma de contratación del sector público para que cualquier interesado pueda pujar por ella. Desde que el Ayuntamiento asumió la gestión de los consorcios, tanto de Villalonquéjar como de la Variante Ferroviaria, el proceso de venta debe ajustarse a la Ley de Contratos del Sector Público.
Desde que se comenzaron a comercializar las parcelas de la cuarta fase del polígono industrial en 2011, el año que más ventas se registró fue el 2022 con un total de 21, seguido del 2018 con 16 mientras que en 2017 y 2021 se enajenaron 11 en cada uno. En el resto de ejercicios ha habido pocas ventas, de hecho en los últimos tres años solo se han formalizado 6.
La enajenación de 83 parcelas ha permitido unos ingresos de 44.494.514 millones de euros mientras que las 54 restantes podrían aportar a las arcas municipales 45.898.460 euros, según las estimaciones que hace ProBurgos.
En la actualidad, el precio por metro cuadrado se sitúa entre los 61 y los 63 euros. El dinero que se obtenga va destinado a la minoración de la deuda contraída del denominado tramo A, del que estaba previsto recuperar con la venta de terreno, dado que el tramo B, que era el que corría por cuenta del Ayuntamiento, ya está prácticamente saldado, según aseguró esta misma semana el concejal de Urbanismo.
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