Investigadores del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital de La Princesa (IIS Princesa) y de la Universidad McMaster en Canadá han identificado cómo bacterias presentes de forma natural en la boca pueden reducir la severidad de las reacciones alérgicas al cacahuete. Los resultados se publican en la revista Cell Host & Microbe.

El estudio se centra en bacterias del género Rothia, que habitan de manera habitual en la saliva. Los investigadores observaron que estas bacterias son capaces de degradar las proteínas del cacahuete responsables de desencadenar reacciones alérgicas, evitando la manifestación más grave de la alergia: la anafilaxia, una reacción aguda y potencialmente mortal.

Cuando los alérgenos digeridos por Rothia se utilizaron sobre células alérgicas en laboratorio, la respuesta inmunitaria fue menor que con cacahuete sin procesar, lo que sugiere un efecto modulador de estas bacterias sobre la activación del sistema inmune.

Ensayos en modelos animales

El equipo empleó modelos de ratón colonizados con Rothia. En estos animales, la gravedad de la reacción alérgica disminuyó cuando se les administró cacahuete oralmente. De manera similar, ratones alérgicos expuestos a cacahuete previamente digerido por las bacterias mostraron respuestas menos intensas.

El estudio fue liderado por los doctores Rodrigo Jiménez, jefe de grupo de Investigación de Inmunidad Tipo 2 del IIS Princesa, y Alberto Caminero, profesor de Medicina en la Universidad McMaster, junto a sus equipos de investigación.

Observaciones en pacientes alérgicos

El trabajo incluyó también análisis de dos cohortes de pacientes alérgicos al cacahuete en el Hospital Mass General de Boston y el Hospital Monte Sinaí de Nueva York. Se comprobó que aquellos con mayor abundancia de Rothia en la saliva mostraban mayor tolerancia al alérgeno, con un umbral más alto antes de experimentar síntomas.

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Estos hallazgos podrían explicar por qué algunos pacientes presentan reacciones más graves que otros y ayudar a predecir la susceptibilidad individual a alergias alimentarias.

Potencial terapéutico

Los autores destacan que el estudio abre la puerta a nuevas estrategias para tratar alergias alimentarias, incluyendo la modulación de la microbiota oral mediante probióticos específicos. Actualmente, se estima que entre el 1 y el 2% de la población mundial puede ser alérgica al cacahuete, un alimento asociado con un riesgo elevado de anafilaxia.

«En lugar de centrarse únicamente en medicamentos, aumentar la abundancia de bacterias como Rothia podría ofrecer una alternativa terapéutica innovadora para reducir riesgos y mejorar la tolerancia a los alimentos», señalan los investigadores en un comunicado.