Domingo, 8 de marzo 2026, 20:12
| Actualizado 22:54h.
Locura y frenesí claretiano que acabó difuminándose en el último instante. Una canasta de Andrés que hizo ‘Feliz’ a los blancos (80-82). Ahí se acabó la ensoñación de un Gran Canaria que buscaba la épica y se encontró con la utopía. El Real Madrid, sin Mario Hezonja en su convocatoria, terminó por borrar el ímpetu de un Dreamland que comenzó dominando el encuentro con una renta que se elevó a 13 puntos, pero con el paso de los minutos y con la profundidad de armario blanca, el equipo dirigido por Sergio Scariolo puso velocidad de crucero en el segundo tiempo. Aún así, los pupilos de Jaka Lakovic invocaron a la épica en el último cuarto, si bien al final se dieron de bruces con la más cruel de la realidades ante el líder de la Liga Endesa.
Facundo Campazzo, con 18 puntos y 24 de valoración, fue el más destacado del equipo madrileño, desactivando así los 22 de Mike Tobey y los 17 de Isaiah Wong, en las filas insulares.
Los amarillos, enchufados en los primeros compases, tomaron la batuta a través de los puntos de Tobey -14 puntos en el periodo inicial, triple y alley-oop incluido- y Wong, aprovechando la coyuntura de un Madrid algo fallón en el perímetro y espeso en la pintura (13-7 en el ecuador del primer cuarto).
El pívot americano con pasaporte esloveno no aminoró el ritmo, siendo todo un quebradero de cabeza para el propio Tavares, que se tuvo que marchar al banquillo tras cometer la segunda falta sobre el interior claretiano. En cualquier caso, Feliz y Campazzo tomaron las riendas del equipo blanco para ajustar la hemorragia a cuatro puntos (16-12), hasta que un nuevo y lejanísimo triple frontal, esta vez con el sello de Brussino, y dos canastas de Vila y Kuath volvieron a poner tierra de por medio en el electrónico (23-12).



La derrama llegó hasta los 13 puntos, momento en el que Scariolo activó las alarmas, sacó a su guardia pretoriana e intentó cerrar toda vía de agua ante un Dreamland irreconocible. Pelos y Tobey mantuvieron el tipo pero el Madrid comenzó a descontar desde el perímetro, cambiando las tornas con una bandeja de Llull (30-31). Robertson trató de remendarlo con otro lanzamiento de dos pero Campazzo irrumpió a continuación con dos triples, uno de ellos desde Las Torres. Aquella secuencia cambió el rumbo del encuentro, pasando la pizarra de Lakovic de alquimia a mero placebo. Maniema y Alocén cumplían, Pelos se multiplicaba en la pintura pero la ecuación se torcía ante el pésimo acierto desde el exterior. Con un elocuente 38-46 se iban los dos equipos al túnel de vestuarios, diluyéndose así el hermoso espejismo de los isleños.
En la reanudación, Pelos lanzó un órdago: canasta a tablero y un somero tapón a Tavares. Una dura afrenta que el caboverdiano acabó pagándolo con la correspondiente ‘chapa’ a Brussino. El Granca había vuelto a la cancha con renovados bríos pero aún así la diferencia no menguaba (40-49).
A partir de ahí, el encuentro se descompuso en una particular guerra de guerrillas, con múltiples batallas anotadoras y una anarquía en la que el Madrid siguió disfrutando de un colchón que rondaba la decena aunque su adversario revivía de arreón en arreón. Y precisamente uno de esos repuntes capitalizados por Wong dejó la papeleta en un 56-62 que cambiaba el panorama de cara al último periodo.



La cuarta personal de Wong, a falta de ocho minutos para la conclusión, justo cuando empezaba a destilar magia, fue el último e inesperado hándicap para la pizarra de Lakovic. Brussino tomó las riendas pero el Madrid no perdonaba ningún resquicio (60-69).
Acontinuación, Albicy salía del anonimato para anotar un triple a tablero imposible sobre Almansa -curiosamente, el jugador por el que preguntó el Granca para cubrir el cupo nacional tras la lesión de Salvó-. La desventaja se volvía a reducir a seis puntos y, para más inri, Pelos -con dos tiros libres- y Tobey, con otro lanzamiento desde la línea exterior, cambiaron el ecosistema en el Arena (68-69 a 5:50 para el final).
De nuevo, Scariolo echó mano de un tiempo muerto. Sin duda, el bresciano exprimió su vasto cuerpo técnico para encontrar soluciones: en defensa trató de cerrar el grifo, se encontró con la bendición repentina de algunas decisiones arbitrales grises y, con el acierto de Tavares y Abalde, tomó oxígeno (68-73).

Sin embargo, Tobey y Pelos no estaban dispuestos a claudicar, y en el intercambio de golpes, Wong logró un balsámico 2+1 para igualar la contienda (75-75).
El Madrid tampoco iba a perdonar una. De manera inmediata, Abalde le devolvió a Isaiah el pulso (75-78), cobrándose además la quinta personal de Brussino. Otro contratiempo extra para los grancanarios.



El encuentro tomó tintes dramáticos con dos nuevos tiros libres de Isaiah y una falta extra al Granca de Feliz a Albicy que terminó en lesión para el base francés a 1:20 para el final. Con esa nueva panorámica, Robertson tomó el testigo, anotando solo uno de los dos lanzamientos desde el 4,60 para equilibrar de nuevo el choque (78-78).
La tesnión era inaguantable. Campazzo volvió a poner en vanguardia a los suyos desde la línea de personales, pero Pelos respondía con un gancho, dejando todo por decidir a falta de 19 segundos.
Pero al final, en la última posesión, Feliz anotaba in extremis una bandeja que sentenció el choque a favor del Real Madrid (80-82). Un hermoso encuentro en el que se diluyeron las diferencias del líder ante un equipo que aún lucha en el purgatorio de la Liga Endesa.

ACB Photo

Ficha técnica:
80. Dreamland Gran Canaria (25+13+18+24): Albicy (3), Wong (17), Brussino (5), Pelos (14) y Tobey (22) -quinteto titular-; Robertson (6), Maniema (1), Alocén (2), Samar (-), Kuath (6) y Vila (4).
Entrenador: Jaka Lakovic.
82. Real Madrid (20+26+16+20): Lyles (6), Abalde (10), Campazzo (18), Tavares (9) y Feliz (5) -quinteto titular-; Okeke (8), Llull (11), Maledon (5), Len (3), Almansa (4), Kramer (-) y Procida (3) .
Entrenador: Sergio Scariolo.
Árbitros: Alfonso Olivares, Jorge Martinez e Igor Esteve. Eliminaron por personales al jugador amarillo Nico Brussino.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la 21ª jornada de la Liga Endesa, disputado en el Gran Canaria Arena ante un total de 7.376 espectadores. E
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