Unax Otegi (Hernani, 2007) se caracterizó por su sangre fría para gestionar una tarde caótica en Ereño el sábado, con caídas, neutralizaciones y un recorrido … recortado por las incidencias en la segunda carrera del Torneo Euskaldun. En medio de ese caos, el ciclista de primer año de Smartlog Nest CT fue capaz de adaptarse al guión de la carrera, rematar en la última rampa y firmar. con solo 19 años, la primera victoria de su palmarés sub-23 y del nuevo proyecto capitaneado por Jon Odriozola, que combina la formación académica y la proyección laboral de los más jóvenes con el ciclismo.
– ¿Cómo vivió una carrera con neutralizaciones, caídas, barro…?
– Rara. La carrera empezaba cuesta abajo y ya se notaba la tensión, pero nunca imaginas que en el kilómetro 5 un corredor se vaya contra una piedra y se caiga. Íbamos a 70 por hora y se fue medio pelotón al suelo. Es impactante. Nos pararon y nos hicieron hacer la primera vuelta neutralizados hasta Ereño. Cuando llegamos estuvimos quince minutos parados y nos dijeron que la carrera se iba a recortar porque si no se hacía de noche. Quitaron las dos primeras vueltas grandes y fuimos directamente hacia Oma.
– Ahí llegó otra caída importante, ¿no?
– Subiendo Oma tuve otra vez la suerte de que ataqué antes de la subida, iba entre los cuatro primeros y había muchísimo barro. Nos avisaron de que resbalaba mucho. Al de mí lado se le patinó la rueda, frenaron los de atrás y otra vez se fue el pelotón al suelo. Nos quedamos cuatro sin caernos delante.
– A partir de ahí, ¿cómo se reorganiza la carrera?
– Subimos Oma y nos volvieron a parar, estuvimos otra vez esperando a que todos volvieran. Nos dijeron que, en vez de pasar otra vez por Oma, porque no se podía y nos íbamos a caer, que fueramos hacia Ea y luego ya subíamos Natxitua. Siempre después de parar la gente suele tener dolor de piernas y mi intención era salir a fuego, quedaban solo 30 kilómetros, cuarenta y pico minutos de carrera. Intenté ir hacia adelante y no se pudo, pero en la bajada el director me dijo que guardara para la última subida. Ellos también me ayudaron a salir a los cortes, que no se fuera ninguna fuga que me pudiera quitar los puestos.
– Esa pelea final con Asier Arteaga fue intensa…
– Coronamos Natxitua unos diez ciclistas y vi que los equipos fuertes no tiraban para adelante. Vi ese momento de parón y ataqué. Luego vino Asier por detrás y estuvimos peleando a ver quién soltaba a quién, pero no nos soltábamos en los repechos. Al final fue al sprint y pude ganarle, pero estuvo muy parejo.
Oportunidad
«Un club que te ayuda a estudiar, trabajar y correr a este nivel es una pasada; no todos llegaremos a profesionales»
– Es la primera victoria del equipo. ¿Cómo sienta?
– Fue una sorpresa, me dio muchísima alegría. Siempre cuesta ganar, y más siendo un equipo nuevo. Gracias a todos ellos, porque no gané solo yo, todos estaban ahí ayudándome y fue una victoria conjunta.
– Apenas llevan dos carreras del Euskaldun y ya es líder.
– Nunca te imaginas ponerte líder del Euskaldun, sobre todo siendo de primer año, pero tampoco considero que sea el objetivo. Hace ilusión ser líder, claro, pero ya veremos qué carreras corremos el siguiente fin de semana. Siempre hace ilusión que te pongan el maillot, y más la primera vez.
– ¿Cómo entró al equipo y que tal se encuentra en él?
– Me contaron lo que luego se ha visto: un proyecto ilusionante y serio, sobre todo con apoyo para estudiar y trabajar, que no nos iban a dejar solos en ningún momento. No es solo bici y luego búscate la vida. La empresa nos apoya en todo, están muy encima de nosotros y a la vez te dejan libertad para progresar. Te dan muchas ayudas con el material y hay mucha gente pendiente de ti.
– Precisamente el mensaje del equipo es ‘formar personas’, no solo ciclistas. En su caso, ¿qué hace además de ciclismo?
– Este año estoy en un año sabático, pero mi idea en el siguiente entrar en INEF (Grado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte). El equipo es una empresa de ingeniería y ya me han dicho que van a hacer un edificio nuevo, un centro de alto rendimiento, y ahí se podrá hacer dual o luego trabajar. No todos tienen la oportunidad de llegar a profesionales, es muy difícil, solo unos pocos pasan, y te puedes quedar con 23 años sin haber estudiado y sin haberte centrado del todo ni en la bici ni en los estudios. Un equipo así, con este calendario y tanta ayuda también fuera del ciclismo, es una pasada.
– ¿Nota mucha diferencia respecto a otras estructuras que conozca?
– Es mi primer año y tampoco sé mucho, pero por lo que he oído y por lo que se ve desde fuera, en otros sitios es normal que se centren solo en el ciclismo. Lo raro es este proyecto, que no debería ser raro, porque deberían ayudar siempre en todo. Es el único que conozco que lo hace así y está muy bien.