El lucense Mateo Jáuregui (2003) consiguió ganar el Premio Despunte de fotografía de la Escola de Arte e Superior de Deseño Mestre Mateo gracias a su trabajo final Raíces. Su primer proyecto documental buscó ahondar en la cultura gallega a través de la experimentación. Sus imágenes, en su gran mayoría realizadas en lugares de la provincia de Lugo, reflejan el día a día del rural desde una perspectiva profunda en la que Jáuregui emplea fotos muy diversas.

Aunque fue con el ciclo de fotografía con el que logró completar este proyecto, comenzó estudiando Arquitectura, pero a los dos años lo dejó. En la actualidad, se encuentra en A Coruña estudiando diseño de interiores y, de hecho, no iba a acudir a la gala de la escuela santiaguesa. «Fui de rebote porque mi intención era terminar trabajos, pero los profesores me insistieron en que acudiese», a lo que añadió que «creo que algo sabían, pero yo no me esperaba que me fuesen a elegir como el ganador del certamen».

Su proyecto se basaba en la fotografía documental y le permitió «entender mejor toda la cultura gallega gracias a la experimentación». Era su primer trabajo de largo formato y tuvo que «aventurarse para encontrar todos los contactos que necesitaba«. Aunque admite que hubo «contratiempos», señala que pudo finalizarlo con «mucha buena suerte».

La mayor inspiración que tuvo para idear el trabajo fue el fotoperiodista ourensano Brais Lorenzo y su proyecto actual ‘Habitar o baleiro‘. «Ver su inspiración en el rural gallego me hizo pensar que esa era la línea que tenía que seguir«, indica el lucense.

Fotos con una importante carga lucense

Lugo, A Fonsagrada y Viveiro fueron las principales ubicaciones que utilizó para todo su trabajo. Las fotos fueron de «todo tipo» y utilizó en muchas ocasiones a «conocidos de mis familiares» como modelos mientras hacían sus labores diarias. De hecho, recuerda con especial cariño una instantánea en la que «me crucé en el camino de una señora que pasaba con sus gallinas y gracias a eso y a un rayo de sol pude sacar la mejor foto de aquella jornada».

Actualmente cursa el ciclo superior de diseño de interiores, por lo que Jáuregui señala que «no me he podido dedicar en cuerpo y alma a la fotografía«. Todo el trabajo lo realizó con la cámara de su madrina, aunque admite que ahora «ya he podido adquirir una para mi». 

El joven talento lucense de la imagen destacó entre todos los alumnos de la escuela que presentaron su trabajo de fin de ciclo en este curso. Su victoria le permitió conseguir un premio en metálico de 500 euros y un trofeo. Además, su trabajo se expone hasta el día 15 de marzo en la Fundación Eugenio Granell en Santiago. La gala también sirvió para que alumnos de moda, escultura o diseño pudiesen descubrir su labor.