Una de las mayores promesas del fútbol checo, el portero Antonín Kinský, portero suplente del Tottenham de Londres, tuvo el peor debut imaginable en Champions este martes en el partido de ida de los octavos de final contra el Atlético de Madrid.
El entrenador del club inglés, Igor Tudor, sorprendentemente decidió ponerlo de titular en Madrid, en un partido de máximo nivel, después de haber participado solo en dos encuentros con los ingleses. Dos errores del praguense de 22 años provocaron que a los 15 minutos de juego el Atlético ya ganara por 3-0, momento en el que Tudor decidió cambiar a Kinský por el portero titular, Vicario, algo insólito en la competición. El público del Metropolitano aplaudió deportivamente al portero checo en su camino al vestuario.
El partido concluyó con un 5-2 que deja la eliminatoria muy bien encaminada para el equipo español.