Solo Almudena Porras tenía el poder de deshacer el trío amoroso que ‘Supervivientes’ había preparado para esta edición. Y la andaluza, con lágrimas en los … ojos, se deshizo de su novio Borja y su ex Darío. «No es nada agradable estar con mi expareja y mi novio al lado, es complicado y no me hace gracia que ellos se lleven tan bien. No se lo deseo ni a mi peor enemigo», le explicó a Ion Aramendi.

El alegato de Almudena fue muy aplaudido desde plató, donde ya la conocían de su paso por ‘La isla de las tentaciones’, cuando dejó a Darío para empezar a conocer a Borja. «Yo prometí no tener dependencia y sé que puedo sola. Sé que Borja me va a entender, me dijiste que me quisiera a mí antes que todo. Me quiero ir con todos mis compañeros, pero confío en que no os lo llevéis a España», señaló.

La concursante no podía contener el llanto e insistió en su petición al programa. «Convivir con mi expareja es durísimo… pero allí hay una persona a la que amo, ¿cómo la voy a mandar a España?», afirmaba una y otra vez. El programa le concedió el deseo y Borja y Darío vivirán en la isla de los eliminados, donde tendrán que enfrentarse cada jueves a la votación del público.

En el resto de las islas, los nominados conocieron cómo van las votaciones de expulsión. El cantante José Manuel Soto fue escogido por el público como concursante salvado por lo que Álex Ghita, Toni Elías y Marisa Jara continúan en la cuerda floja.

Especialmente delicada es la situación de la modelo, que ha sufrido en las últimas horas una «endometriosis brutal» y ha estado a punto de abandonar antes de tiempo el concurso. ‘Supervivientes’ le dio ayer la opción sin pagar penalización alguna pero esta la rechazó en un acto de valentía: «Sí quiero continuar, a pesar de todo».