El Gobierno anunció este martes una ronda de contactos con los partidos políticos para pulsar sus impresiones sobre la guerra de Irán. Doce días después, el comodín de la interlocución con los grupos parlamentarios se concibe como una herramienta para ganar tiempo y llenar … el vacío de propuestas de un Ejecutivo que no concreta todavía su plan de respuesta a la crisis derivada del conflicto en Oriente Próximo.
Sin embargo, ni siquiera esta ronda de contactos ha revestido la entidad suficiente para capitalizar la agenda política. De inicio, porque no ha estado liderada por Pedro Sánchez, que ha delegado en su mano derecha, el ministro de Presidencia y Justicia, en calidad de sus atribuciones también de Relaciones con las Cortes, la interlocución con las fuerzas políticas.
Y segundo, porque Félix Bolaños ha ventilado el encargo en apenas unas horas. Entre la tarde del martes y la mañana de este miércoles, se ha puesto en contacto con todos los portavoces, a excepción de Vox, «que ni responde ni espera que responda», dicen en su entorno. Tampoco habrá reuniones. La relación se ha limitado a un cruce de llamadas, en las que el ministro les ha solicitado sus propuestas para el «plan integral de respuesta a las consecuencias económicas y sociales de la guerra». Sin aportar mayor concreción, Bolaños aseguró que este plan «buscará dar soluciones a todos los sectores afectados, incluyendo empresas, autónomos y ciudadanos».
En el Ejecutivo califican de «ambicioso» el diseño en el que están trabajando y emplazan a los grupos a que remitan en las próximas horas sus propuestas, que «analizarán y estudiarán» a fin de incluirlas en el proyecto final si procede. ‘A priori’, en la Moncloa no cierran la puerta a rebajas fiscales, una línea en la que piden avanzar partidos como el PP y Junts, y anticipan que también habrá una rama tributaria. Este jueves está previsto que se complete la ronda de contactos con los agentes sociales (patronal y sindicatos).
El PP guarda silencio sobre la conversación por respeto institucional, pero rechaza «fotitos» con el Gobierno
Este martes por la tarde, el titular de Relaciones con las Cortes inició las llamadas con la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, y ha seguido contactando con todos los grupos hasta la mañana de este miércoles. Todas las fuentes consultadas hablan de comunicaciones preliminares de cara a ahormar un paquete de medidas para hacer frente a las consecuencias del conflicto bélico en Irán. Exactamente igual que se hizo cuando la Rusia de Vladímir Putin comenzó la invasión de Ucrania en febrero del 2022 en lo que pretendía ser una guerra relámpago, pero que hoy en día se mantiene.
Desde Génova trasladan que el titular de Presidencia conversó este martes con Muñoz, pero prefieren no revelar el contenido de esta toma de contacto por respeto institucional. El PP quedó en enviar sus propuestas al Gobierno por escrito y este mismo miércoles las ha hecho públicas con sendas iniciativas registradas en el Congreso y el Senado con un plan antiinflación, y bonificaciones al gasóleo agrícola y a la industria electrointensiva. «Ni el Gobierno pide una reunión al PP ni el PP está para fotitos dadas las circunstancias», añaden los populares, informa Paloma Esteban.
Vox, por su parte, sigue en su política de tierra quemada y ni siquiera ha descolgado el teléfono al ministro, según el Gobierno. El presidente del partido, Santiago Abascal, ha dicho en Treviño (Burgos), en un acto de campaña por las elecciones autonómicas que se celebran el domingo en Castilla y León, que desconocía si el Ejecutivo había llamado. Pero, por si las dudas, ha confirmado con contundencia que no será atendido. «Preferimos mandarles querellas y hacerles oposición», ha sentenciado, y ha incidido en la negativa de llevar a cabo cualquier tipo de interlocución con el «capo que se atrinchera en la Moncloa», informa Carlos Mullor.
Prudencia generalizada
En el resto de partidos contactados por el Gobierno, de momento, cunde la prudencia. Fuentes de ERC consultadas por este diario afirman que han quedado esta mañana en que el partido le enviará sus propuestas al Ejecutivo a lo largo de esta semana. Un marco, apuntan los republicanos, «muy parecido a lo de Ucrania». Desde EH Bildu sostienen que el Ejecutivo no ha trasladado «nada especial» en la conversación entre Bolaños y su portavoz en el Congreso, Mertxe Aizpurua, más allá de la colaboración de todos los ministerios, y avanzan que plantearán medidas muy similares a las que ya defendieron tras la invasión rusa de Ucrania y tras la guerra de aranceles del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Estos dos partidos, junto al BNG y la diputada de Compromís en el Grupo Mixto, Àgueda Micó —a quien Bolaños, en cambio, no se ha molestado en contactar, según ha podido saber ABC—, registraron este martes una proposición no de ley —no vinculante— de carácter económico con peticiones como la limitación de precios y la implantación de «instrumentos fiscales extraordinarios» sobre «beneficios sobrevenidos de crisis geopolíticas». En Podemos han remitido a Bolaños a su proposición de ley con el ‘plan anti-Trump’ que el partido presentó el lunes con planteamientos anti-OTAN y medidas intervencionistas en energía.
También desde el PNV subrayan que el viernes registraron su propia proposición no de ley con solicitudes encaminadas a garantizar la sostenibilidad de la industria en estos momentos de incertidumbre, algo que han aprovechado para trasladar al titular de Presidencia por teléfono. El diputado de UPN, Alberto Catalán, ha recalcado al ministro que cuanto antes se ponga el Gobierno manos a la obra, mejor, según informan a este periódico desde el partido navarro.
