Científicos de la Universidad Médica de Shandong (China) han establecido que la dosificación intraperitoneal de amlexanox, administrado cada tres días durante dos semanas, reduce marcadamente el crecimiento tumoral en ratones portadores de cáncer pancreático humano que sobreexpresa la quinasa IKBKE. Esta última se encuentra habitualmente a niveles elevados en este …


Científicos de la Universidad Médica de Shandong (China) han establecido que la dosificación intraperitoneal de amlexanox, administrado cada tres días durante dos semanas, reduce marcadamente el crecimiento tumoral en ratones portadores de cáncer pancreático humano que sobreexpresa la quinasa IKBKE. Esta última se encuentra habitualmente a niveles elevados en este tipo de tumor y se asocia a una peor supervivencia en pacientes, según afirma Na Shao, director del estudio.

En estos animales, la combinación formada por amlexanox y gemcitabina tuvo un efecto superior, al reducir aún más el tamaño de los tumores, así como la proliferación celular. El impacto terapéutico del amlexanox, tanto en monoterapia como en combinación con gemcitabina, pudo confirmarse en organoides derivados de pacientes, con notables reducciones de la viabilidad celular. Shao señala que un efecto similar pudo observarse en ratones portadores de tumores en los que IKBKE había sido silenciada y tratados con gemcitabina, lo que corrobora el papel clave de esta quinasa en la regulación de la quimiosensibilidad.

En el examen a nivel molecular, los investigadores hallaron que el amlexanox reduce la expresión de IKBKE en las células tumorales, lo que resulta en la activación de mecanismos que conducen a la piroptosis, o muerte celular por causas inflamatorias. En conjunto, los hallazgos indican que la resistencia a la gemcitabina en el adenocarcinoma ductal pancreático es, al menos parcialmente, atribuible a la supresión de la piroptosis. La inhibición de IKBKE mediante amlexanox restaura esta vía, lo que abre nuevas posibilidades terapéuticas potenciales en esta neoplasia de mal pronóstico, concluye Shao.


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