Los ataques directos a petroleros en el Golfo por parte de Irán disparan de nuevo el precio del crudo. El barril de Brent ha llegado a tocar los 100 dólares. Los intereses de la deuda y el dólar retoman las subidas, y las Bolsas las caídas. El Ibex ve peligrar los 17.300 puntos.

La inestabilidad en los precios del petróleo provoca nuevas turbulencias en el conjunto de los mercados financieros. La cotización del barril de Brent sigue siendo la clave, y el curso más reciente de los acontecimientos en Oriente Próximo cuestiona el optimismo que mostró al inicio de la semana Donald Trump, cuando auguró un inminente fin de la guerra.

Las firmas de análisis han recordado desde entonces que las guerras no siempre acaban cuando una de las dos partes quiere. Los mercados descontaron ayer las medidas drásticas de Estados Unidos, ataques a buques mineros incluidos, para intentar desbloquear el paso por el Estrecho de Ormuz. Hoy los inversores amanecen con las noticias de al menos seis cargueros atacados en aguas del Golfo por parte de Irán. La ofensiva del régimen de Teherán ha provocado la paralización del puerto de Omán, la retirada de las flotas y la reducción de la producción de crudo en los países del Golfo.

El suministro energético vuelve a estar en peligro, y este riesgo eclipsa incluso la mayor liberación de reservas de crudo de la historia, 400 millones de barriles. El resultado es un nuevo rally en el precio del petróleo. El barril de Brent ha alcanzado los 101 dólares a primera hora del día. Con el paso de la sesión las subidas se moderan al +5%, hasta los 97 dólares actuales.

Los efectos en cadena se suceden en los mercados. La subida del petróleo traslada los avances al dólar y a los intereses de la deuda, y presiona a la baja las Bolsas. La renta variable de Asia ha cerrado con caídas prácticamente unánimes, del -1% en el Nikkei.