El anuncio se produjo durante una entrevista en la emisora pública Franceinfo, donde el empresario explicó que la rebaja comenzará a aplicarse de forma inmediata a medida que las gasolineras repongan sus depósitos. Según detalló, la reducción se hará en dos fases: primero una bajada de unos 23 céntimos por litro, seguida poco después de un recorte adicional de 7 céntimos, lo que situará el descenso total cerca de los 30 céntimos.
La medida llega después de varios días de fuertes subidas del carburante provocadas por la tensión geopolítica internacional. En el caso del diésel, el precio había superado recientemente los dos euros por litro al otro lado de los Pirineos, un nivel que no se registraba desde 2022 y que ha generado preocupación entre los consumidores, y que en Gipuzkoa ha llegado a rozar la barrera de los dos euros.

Leclerc señaló que su grupo ha conseguido negociar con proveedores para ser de los primeros en trasladar esa rebaja al público. «Anoche logramos acordar que podríamos beneficiarnos antes de la caída de precios», afirmó, al tiempo que reconoció su sorpresa por la rapidez con la que se había producido la escalada reciente.
El directivo explicó que los distribuidores presionaron a las refinerías para acelerar el ajuste. «Nos sentíamos estafados, igual que los conductores, por la velocidad casi automática con la que subieron los precios», señaló, añadiendo que el Gobierno también intervino para facilitar la corrección.
Si bien en todo momento el propietario de E. Leclerc sostuvo un punto de vista centrado en sus negocios en Francia, esta rebaja podría tener influencia directa en la red de estaciones de servicio que la compañía gala tiene distribuidas en nuestro país.