El Ministerio de Sanidad ha presentado este jueves el informe anual sobre agresiones a profesionales del Sistema Nacional de Salud (SNS) correspondiente a 2025. Los datos, elaborados a partir de la información remitida por las comunidades autónomas, reflejan que durante el pasado año se notificaron 18.563 agresiones, lo que equivale a 24,37 agresiones por cada 1.000 profesionales del sistema sanitario público.
Imagen de archivo de una protesta por una agresión.
- Castilla-La Mancha. De acuerdo a los últimos datos del Registro de Episodios Conflictivo (REC) del Sescam, que aportan cifras de enero a noviembre de 2025, se produjeron 678 incidentes (437 en Atención Primaria, 236 en Atención Especializada y 5 en las gerencias de Coordinación e Inspección y Urgencias, Emergencias y Transporte Sanitario): son dos agresiones al día. (Fuente: CSIF).
Las agresiones ‘notificadas’, en aumento
En términos interanuales, el número de agresiones notificadas aumentó en 1.493 casos respecto a 2024, lo que supone un incremento del 8,74%. No obstante, el informe señala que el ritmo de crecimiento se ha moderado en comparación con años anteriores, ya que entre 2023 y 2024 el incremento alcanzó el 15,74%.
La mayor parte de los incidentes registrados corresponden a agresiones de carácter no físico, que incluyen insultos, amenazas o comportamientos intimidatorios. En 2025, estas situaciones representaron el 84,5% del total de las agresiones notificadas, mientras que las agresiones físicas supusieron el porcentaje restante.
Por nivel asistencial, la Atención Primaria concentra el mayor número de agresiones notificadas (51%), seguida de la Atención Hospitalaria (47%). Las emergencias extrahospitalarias representan un porcentaje menor del total de incidentes registrados.
El 80% de las agresiones, contra mujeres
El análisis de las notificaciones muestra además que las mujeres concentran la mayoría de las agresiones. En concreto, el 80% de las agresiones registradas afectaron a mujeres, frente al 20% correspondiente a hombres, una distribución que guarda relación con la composición de la plantilla sanitaria, en la que aproximadamente el 76% de los profesionales son mujeres.
En cuanto a la edad, la mayor parte de las agresiones se concentra en profesionales de entre 25 y 55 años, siendo el grupo de 25 a 35 años el que registra el mayor número de notificaciones. Por categorías profesionales, el personal facultativo y el personal de enfermería continúan siendo los colectivos que registran un mayor número de agresiones, lo que se explica por su contacto directo y permanente con pacientes y acompañantes a lo largo del proceso asistencial.
En la mayoría de los casos, agresor es el propio usuario o paciente, que concentra el 71% de las agresiones notificadas, mientras que el 29% corresponde a familiares o acompañantes.
Por sexo, los hombres representan el 57% de los casos, frente al 43% de mujeres entre las agresiones en las que se dispone de esta información.
El 27%, reincidentes
Respecto a la reincidencia, el informe señala que el 53% de las agresiones corresponden a personas no reincidentes, mientras que el 27% de los agresores ya habían protagonizado incidentes previos, lo que evidencia la existencia de un grupo de usuarios con conductas reiteradas de violencia hacia el personal sanitario.
Respecto a las causas de las agresiones, el informe señala que los motivos más frecuentes están relacionados con la atención recibida (29%), seguido de las demandas del propio usuario o paciente (28%) y de aquellas asociadas al acto sanitario o administrativo realizado (15%). En comparación con 2024, estas tres categorías muestran un ligero descenso —del 32% al 28% en el caso de las demandas del usuario, del 32% al 29% en la atención recibida y del 17% al 15% en el acto sanitario o administrativo—, lo que refleja una variación moderada en la distribución de los factores que desencadenan estos incidentes.
Consultas
Las agresiones se producen principalmente en consultas y espacios de atención directa al paciente, seguidos de áreas de hospitalización y servicios de urgencias. Estos entornos concentran una mayor interacción con usuarios y acompañantes, lo que incrementa la exposición a situaciones conflictivas.
El informe destaca que el incremento de las notificaciones en los últimos años puede estar vinculado, entre otros factores, a una mayor sensibilización y cultura de denuncia entre los profesionales, así como a la mejora de los sistemas de registro y comunicación de incidentes en los servicios de salud.




