SAO PAULO, Brasil, 12 mar (Reuters) – Las asociaciones comerciales brasileñas Abiove y Anec dijeron el jueves que están «preocupadas» y siguen de cerca ‌los acontecimientos relacionados con las exportaciones de soja a China, después de ‌que Cargill anunció que había suspendido los envíos a ese país por los cambios en las ​inspecciones de Brasil.

Abiove, un grupo de presión del sector de oleaginosas, y Anec, un grupo de exportadores de cereales, dijeron en un comunicado conjunto que estaban buscando soluciones con las autoridades para garantizar el flujo comercial. No hicieron referencia a ‌Cargill.

El director de Cargill para ⁠Latinoamérica, Paulo Sousa, había dicho el miércoles a Reuters que el Ministerio de Agricultura de Brasil había adoptado una evaluación sanitaria ⁠más estricta para la soja que tiene como destino China con el fin de detectar plagas y malas hierbas, a petición Pekín.

Cargill fue el principal transportista de ​soja a ​China el año pasado, con unos 14 ​millones de toneladas métricas, según ‌datos de la agencia de transporte Cargonave. China importó alrededor del 80% de los 108,7 millones de toneladas que Brasil exportó en 2025, según Anec.

El Ministerio de Agricultura de Brasil no respondió a una solicitud de comentarios.

En una entrevista con CNN Brasil el jueves, el ministro de Agricultura, Carlos Favaro, dijo que Cargill ‌se equivocaba al atribuir la situación a cambios ​en los procedimientos, y añadió que el Gobierno ​no debilitará el sistema sanitario ​debido a una postura corporativa «irresponsable».

El ministro dijo que el cumplimiento ‌del protocolo restringe las semillas de ​malas hierbas que no ​existen en el país importador, y que la solución requerirá negociaciones entre los exportadores, los compradores y los dos países.

El enfrentamiento ocurre en el ​momento en que Brasil ‌se encuentra en la parte álgida del ciclo exportador de soja.

(Reporte ​de Roberto Samora; redacción de Andre Romani y Fernando Cardoso; edición ​en español de Javier López de Lérida)