Una delegación de Vox y de la Fundación Disenso se reunió con María Corina Machado y le trasladó su disposición a ayudarla en la nueva fase de presión internacional sobre Venezuela. Fue en Santiago de Chile, al calor del relevo presidencial que llevó este … 11 de marzo a José Antonio Kast al palacio de La Moneda.
La delegación, formada por los eurodiputados Jorge Martín Frías y Hermann Tertsch, y por Eduardo Cader, viajó a Chile para asistir a la toma de posesión de Kast, aliado político de Santiago Abascal, en una ceremonia que simbolizó el giro a la derecha en el país y reunió a dirigentes conservadores de la región y a invitados internacionales como la propia líder opositora venezolana.
La reunión con Machado no fue un gesto aislado. Vox y su fundación, Disenso, llevan años tejiendo una red de alianzas con dirigentes conservadores iberoamericanos a través de Foro Madrid, la plataforma internacional impulsada por el partido de Abascal, y Machado figura desde el inicio entre las primeras firmantes de la Carta de Madrid.
Esta Carta de Madrid es un manifiesto político impulsado por la Fundación Disenso, vinculada a Vox, que se presentó en 2020 como una llamada a articular una alianza de líderes y actores políticos de España, América Latina y otros países de la llamada «Iberosfera» frente a lo que sus promotores definen como el avance del comunismo y de redes como el Foro de São Paulo o el Grupo de Puebla.
Disenso ha hecho además de la dirigente venezolana una referencia política propia, hasta el punto de dedicarle un documental presentado en Oslo en diciembre, en la antesala del Nobel de la Paz. Ese vínculo explica que Machado vea en Vox una vía de apoyo político en Europa, mientras Vox la presenta como uno de los rostros centrales de su agenda iberoamericana.
Sintonía clara con la opositora
Según el contenido trasladado por participantes en el encuentro, este sirvió para reafirmar ese respaldo y para coordinar esfuerzos en Europa, España, Iberoamérica y EE.UU. en favor de una transición en Venezuela. Ambas partes coincidieron además en reivindicar el papel de la Administración Trump en la presión sobre el chavismo y en advertir de que siguen existiendo fuerzas y países interesados en sabotear una eventual salida política.
En ese punto, Vox se mueve hoy con una sintonía política clara con el nuevo ecosistema conservador continental en América, que gravita alrededor de Trump y de sus aliados regionales, aunque esa cercanía se expresa más en afinidad estratégica y contactos políticos que en un papel formal dentro de la Administración estadounidense.
El pasado fin de semana, Trump reunió en su club de Miami a líderes de 12 países latinoamericanos y caribeños afines en la llamada cumbre ‘Shield of the Americas’, concebida por la Casa Blanca como una plataforma de coordinación política y de seguridad en el continente.
Machado sigue buscando apoyos concretos en los polos de poder que hoy le pueden ser más favorables
Entre esos dirigentes hay varios que comparten espacio ideológico o relación política con Vox y con la red de Foro Madrid. Para Machado, ese mapa importa: su estrategia exterior depende cada vez más de una constelación de gobiernos, partidos y fundaciones conservadoras que hoy se sienten reforzados por el retorno de Trump y por la llegada de Kast al poder en Chile.
Machado sigue buscando apoyos concretos en los polos de poder que hoy le pueden ser más favorables, y Vox quiere ocupar un lugar visible en esa red de respaldos. Para la líder opositora venezolana, el apoyo de esa derecha iberoamericana y de los entornos próximos a Trump es hoy una palanca crucial.
Para Vox, acompañarla refuerza su papel como puente entre la oposición venezolana, los aliados europeos y la nueva constelación conservadora que intenta ordenar el tablero continental desde Washington hasta Santiago.
