La muerte de los seis jóvenes en El Bocal tras el colapso de una pasarela en la senda costera de Santander ha puesto de manifiesto la falta de mantenimiento de una infraestructura por la que pasan cientos de personas. El Ayuntamiento de Santander ha rechazado cualquier tipo de responsabilidad, pero lo ocurrido ha puesto el foco en la situación en la que se encuentra la ciudad, con vecinos y oposición denunciando casi semanalmente el lamentable estado de espacios públicos. Sin embargo, esa “dejadez y abandono” no afecta solo a lo público; parcelas privadas también contribuyen a la deteriorada imagen de Santander.
Así lo ha denunciado un vecino a eldiariocantabria.es, quien ha puesto el foco en “una casa en estado de abandono total” cerca de la parada del funicular que llega a Prado San Roque. Tal y como muestran las imágenes facilitadas, la casa se ubica en una parcela “rodeada de maleza que crece a lo salvaje y que alberga insectos de todo tipo y numerosas ratas”.
PERJUICIO PARA LOS VECINOS
Evidentemente, los vecinos de las viviendas colindantes son los que sufren las principales consecuencias del estado de esta parcela, ya que esos insectos –“sobre todo cucarachas”- y ratas se mueven hacia los edificios más cercanos y “se cuelan por las ventanas de sus casas”. Pero además, está la parte que afecta a la imagen de la ciudad en su conjunto. Una “imagen nefasta” para los “turistas que llegan allí con el funicular”.

Estado de abandono de la vivienda y la finca de Prado San Roque
“Qué lástima que la contemplación del panorama se vea emborronada por la presencia de esa casa abandonada”, lamenta este vecino. Cabe recordar que los ayuntamientos tiene la potestad legal de obligar a los propietarios, si es que estos son particulares o una empresa privada, a mantener estas parcelas, solares o terrenos privado en buen estado tanto de seguridad como de salubridad. Entre estas responsabilidades estarían el desbroce, la limpieza y el vallado, precisamente para evitar incendios, plagas o caídas.
SÍMBOLOS DE LA CIUDAD
Lo cierto es que esta vivienda denunciada por este vecino no es la única en estado en Santander, que combina la degradación de símbolos públicos de la ciudad con el abandono de parcelas privadas en una grotesca imagen de la capital cántabra.
Como ha denunciado en numerosas ocasiones el portavoz del PRC, Felipe Piña, son muchos los puntos de la ciudad que requieren de una actuación por parte del equipo de gobierno del PP encabezado por Gema Igual. Y estos sí son de su exclusiva competencia, como es el caso de los galeones de Vital Alsar, la duna de Zaera, los bajos de la Primera Playa de El Sardinero, los edificios de Rema y la Horadada, o el óxido de las barandillas del Chiqui y de Mataleñas.
No por casualidad, el Ayuntamiento ha optado por vallar y cerrar algunos de estos espacios municipales “por prudencia”, después de lo ocurrido en El Bocal. Algo que ha denunciado el PSOE, que también ha puesto el foco en el abandono de una ciudad que vive eminentemente del turismo, y que como han denunciado los vecinos, ha llegado a abandonar El Sardinero, el principal recurso turístico y playero de la ciudad, y uno de los símbolos de la capital.