«Todo el mundo tiene un plan hasta que le golpean en la cara», así expresó su frustración (rememorando una frase de Mike Tyson) el vallisoletano Iván Romeo tras una multitudinaria caída en la que se vio involucrado junto a varios compañeros de equipo. El joven ciclista de Movistar llegó dolorido a la meta este miércoles: «El día más loco de siempre. A veces haces todo bien y aun así no funciona». 

Iván Romeo entrando en meta como ganador de la segunda etapa de la Vuelta a Andalucía.

No obstante, pudo seguir en la carrera y continuar dando guerra, algo que lleva en su ADN: «Fue una caída muy, muy fea, la verdad. Daba miedo. Me alegro de que no saliera en televisión, porque habría sido duro verlo desde casa. Seguro que había algo en la carretera, porque luego en el gruppetto también se cayeron en el mismo sitio. Era una recta, ni siquiera era una curva. Uno se cayó y todos fuimos al suelo detrás. Fue realmente duro». 

A pesar de los vendajes visibles en el codo y la rodilla derecha, Romeo aseguró que, dentro de la gravedad del momento, las consecuencias físicas no han sido demasiado graves: «Dormimos durante bastante tiempo después. Yo solo esperaba que no hubiera nada en la carretera que nos hubiera parado. Las heridas están bien, no es demasiado grave». 

Las fugas, opción para liarla

Estas magulladuras no han impedido que Romeo vuelva más fuerte. Y es que en la dura quinta etapa volvió a brindar batalla. Romeo, Milesi y Cepeda cogieron la fuga cabecera de ocho corredores a 75km de meta. No obstante, fue perdiendo fuelle y a 40 kilómetros para el final ya se incrustó en el pelotón para posteriormente quedar relegado a un segundo plano en los puertos de máxima categoría. Caerse, levantarse y siempre pelear, eso es Iván Romeo, que confiaba en confía en poder recuperar sensaciones y buscar oportunidades: «Espero poder recuperarme y estar al 90%. No voy a decir al 100%, pero sí al 90%».

Con la clasificación general ya definida (a más de 30 minutos), el español cree que las fugas pueden tener protagonismo y lo demostró desde la quinta etapa, aunque sin éxito: «Con la situación de la general creo que habrá muchas oportunidades para la escapada. Si me recupero, puedo estar ahí. Voy a probar. Voy a intentar meterme en la fuga, claro. Si lo consigo, ya veré si tengo que volver al pelotón. Vamos a intentarlo».