Son contadas las ocasiones en las que hemos tenido la oportunidad de verla. Quizá por eso (pero no solo), cuando aparece en una reunión familiar, en una ceremonia o un acto en el que se debe a su linaje, nos deslumbra como si fuera la primera vez. Acuérdense de ese momento, el que acompañaba a su padre hasta el altar de la iglesia del Cristo de los Gitanos —donde reposan las cenizas de su abuela— para contraer matrimonio con Bárbara Mirjan… Y no porque haga apariciones rutilantes o porque su forma de actuar sea la de una protagonista que se ufana y afana con serlo. Nada que ver. Lo suyo es de una discreción que desarma. La elegancia (y belleza) en estado puro.

Amina y su hermano Luis, hijos de Cayetano Martínez de Irujo y  Genoveva Casanova© Lagencia Press

Discreta, prudente, delicada, apacible, dulce, angelical… Casi casi silente, pero atronadora. En noviembre del año próximo se cumplirá una década de aquella primera vez que los focos, de los que se escapa siempre que puede, se posaron en ella. En Amina Martínez de Irujo, la joven que con su formación cosmopolita, su búsqueda de la excelencia y su alejamiento del mundanal ruido, se ha convertido hoy en uno de los exponentes más claros de por dónde van los tiros en la (nueva) aristocracia española. Sería con Le Bal, el Baile de Debutantes de París, al que acudía del brazo de su hermano, Luis, y con el que la familia Fitz-James Stuart volvía, después de treinta años, a presentar en sociedad a una de sus mujeres (la anterior habría sido su tía Eugenia). Tenía 16 años y, como se escribió en las crónicas de entonces, “danzó y venció” en una de las noches más “importantes del calendario social internacional”, en donde coincidía con Natasha D’Arenberg, María Pía de Jong D’Orleans y Braganza, Geuravi Kumari de Jaipur o Costanza Pallavicini.

«Siempre con el corazón noble y generoso, alegre, inteligente y valiente. He aprendido tanto de ti… Superas todo lo que yo soñé. Te espera una vida maravillosa», le dijo su madre cuando se graduó, en 2023, en la Universidad de Warwick

Aficionada a la feria como lo era su abuela, a Amina le hará especial ilusión que en la exposición se muestre su pasión por el flamenco y la tauromaquia con los capotes de Morante y José Mari Manzanares, así como un traje de luces de Curro Romero. También que quede constancia de su fe, con el manto que regaló su abuela a la Virgen de las Angustias, en «terciopelo burdeos, que se trajo de Venecia», pesa 200 kilos y fue bordado en oro, y, por su puesto, su traje de novia (hoy, en el Museo del Traje), confeccionado por Flora Villarreal con inspiración «New Look» de Dior, en raso y encaje de Bruselas del siglo XVIII© Manuel OlmedoAficionada a la feria como lo era su abuela, a Amina le hará especial ilusión que en la exposición se muestre su pasión por el flamenco y la tauromaquia con los capotes de Morante y José Mari Manzanares, así como un traje de luces de Curro Romero.

Amina era una niña, ahora es toda una profesional. Junto a su hermano mellizo, ha sido educada en un entorno bilingüe y cosmopolita, en contacto permanente con el mundo del arte, la cultura y la tradición ecuestre, lo que ha contribuido a perfilar una personalidad “reflexiva, responsable y alejada de los excesos de la exposición pública”. Su trayectoria académica responde a un patrón de educación internacional y de élite. Tras una etapa en internados británicos, Amina estudió en el exclusivo Runnymede College, de La Moraleja. En 2019, dio el salto al Reino Unido para cursar Lengua, Cultura y Comunicación en la Universidad de Warwick, para, después, especializarse en gestión empresarial en el Instituto de Empresa (IE) de Madrid, donde obtuvo un máster en Management, Administración y Dirección de Empresas, orientando así su perfil al mundo corporativo y el sector del lujo. Además, completó una formación específica en Gestión Hotelera y Desarrollo Inmobiliario en la Universidad de Cornell, en Estados Unidos, reforzando sus conocimientos en los ámbitos de alta gama. 

Viaja frecuentemente a España para visitar a sus padres. Junto a Cayetano la hemos visto en la Feria de Abril, en Semana Santa y por supuesto, en su boda el pasado octubre. Entre sus amigas figuran Martina Figo, Gigi Moragas y Katia Gutiérrez-Colomer

 También que quede constancia de su fe, con el manto que regaló su abuela a la Virgen de las Angustias, en "terciopelo burdeos, que se trajo de Venecia", pesa 200 kilos y fue bordado en oro, y, por su puesto, su traje de novia (hoy, en el Museo del Traje), confeccionado por Flora Villarreal con inspiración "New Look" de Dior, en raso y encaje de Bruselas del siglo XVIII© Javier Alonso También que quede constancia de su fe, con el manto que regaló su abuela a la Virgen de las Angustias, en «terciopelo burdeos, que se trajo de Venecia», pesa 200 kilos y fue bordado en oro, y, por su puesto, su traje de novia (hoy, en el Museo del Traje), confeccionado por Flora Villarreal con inspiración «New Look» de Dior, en raso y encaje de Bruselas del siglo XVIII

En 2023, su perfil llamó la atención de Aman Resorts, una de las cadenas de restauración más exclusivas del mundo, y, desde enero de 2024, ocupa el puesto de Sales & Trade Marketing Coordinator en la oficina de Londres, epicentro de la actividad global de la compañía. Desde allí, la joven aristócrata participa en la estrategia comercial y en el posicionamiento de una marca que simboliza el lujo silencioso, lo que enlaza, en sintonía perfecta, con su estilo, personalidad y su vida privada en la capital del Támesis. Una ciudad, por cierto, para la que su abuela guardaba siempre un lugar en su corazón. De hecho, en la exposición se guarda la correspondencia que mantuvo con el Rey Jorge VI y la Reina Isabel II —con la que tomaba el té en Buckingham en sus estancias en Londres—, su madrina Victoria Eugenia y Euge­nia de Montijo, así como también, una selección de imágenes firmadas por Beaton, Richard Avedon y Juan Geynes.