Bam Adebayo ha sido, sin duda, el nombre de la semana tras superar el récord de Kobe Bryant y lograr la segunda máxima anotación en un partido NBA, con 83 puntos. El pívot de los Miami Heat, precisamente un especialista defensivo, ha recibido también muchas críticas en los últimos días por lo que sucedió en los últimos minutos del partido, en los que sus compañeros se centraron en ayudarle para que lograra el récord. 

Otras críticas, sin embargo, llegaron debido a la cantidad de tiros libres lanzados. Adebayo anotó 36 de los 43 que tuvo que lanzar, siendo este el récord de tiros libres convertidos y lanzados en un mismo partido de la liga estadounidense. 

Me estás culpando a mí. Deberías culpar al entrenador. Yo no fui quien me dejó jugar uno contra uno durante todo el partido hasta llegar a los 70, y luego me mandaste a dos”, explicó Adebayo ante los medios de comunicación. “En ese momento, tenía 70 con 9 minutos para el final. ¿Crees que no iba a intentarlo?”, agregó.

Adebayo hizo historia ante los Wizards. En el primer cuarto anotó 31 puntos y terminó el encuentro con 83, una cifra récord que solo ha superado Wilt Chamberlain, en 1962, con 100. “Eso es lo más absurdo cuando hablan de la parte poco ética del baloncesto. Si llevo 70 puntos a falta de 9 minutos, ¿quién diría: ‘Entrenador, sácame del partido’? ¡Claro que sí!”, sentenció Bam.

HorizontalBam Adebayo y Eric Spoelstra se abrazan tras el partido de los 83 puntosRebecca Blackwell / Ap-LaPresse

No puedes enojarte por eso. Si estás enojado, no me importa. Mucha gente está molesta. Si jugaron, nunca tuvieron la oportunidad de acercarse tanto a la grandeza. Si te acercas tanto, ese es el objetivo de perseguirla. Para poder superarla”, recalcó Adebayo

Eric Spoelstra, técnico de los Miami Heat, también recibió críticas por mantener a Adebayo en pista cuando el equipo ya había sentenciado la victoria ante los Wizards. El entrenador declaró que «hablé con Bam sobre lo que quiero, como nuestro mejor jugador y capitán del equipo, que esté concentrado y listo», concluyendo que «no le pido disculpas a absolutamente nadie».