El Tizona no levanta cabeza. Su serie, la peor de la liga, se extiende ya a siete derrotas seguidas tras caer de forma cruel en Ourense (79-77). El cuadro dirigido por Denís Pombar, que volvió a mostrar la cara competitiva con lagunas letales, llegó con ventaja hasta un último cuarto que no supo gestionar. La explosión anotadora exterior del COB en los minutos decisivos fue clave para tumbar a un bloque burgalés, con Parrado (23) como baluarte, y que en manos de Terins desperdició la última posesión.
Impuso valiente su ritmo el Grupo Ureta Tizona, efectivo con posesiones cortas y rápidas circulaciones de las que extrajo ventajosas situaciones de tiro, en un inicio con notable acierto en el que disfrutó de la primera ventaja gracias al acierto de Seoane y Parrado sobre la floja defensa de Vrabac (7-13). Un triple del recuperado Jofresa y una canasta de Vilà obligaron al primer tiempo muerto de Moncho López (12-20), que logró cambiar momentáneamente la cara a un intermitente COB, liderado en la rotación por el joven Isaac Vázquez en el 9-0 de parcial posterior al segundo triple de Jofresa para igualar, 23-23, un choque que terminó el primer cuarto con ventaja foránea gracias a un tiro forzado sobre la bocina de Felix Terins (23-25).
Entre Parrado, 11 puntos en el primer cuarto, y Vilà, muy activo en la zona, abrieron brecha hasta el 25-32 ante un Ourense Baloncesto que, sin la guía de Rafa Lisboa, sufrió para descifrar la cambiante defensa planteada por Denís Pombar. El desplome en el rendimiento del conjunto ourensano, que entre semana apretó y dejó al líder Leyma Coruña en solo 74 puntos en el Pazo, afianzó la renta del Tizona (27-38, máxima) pese a que no logró pisar la línea de personal en casi cinco minutos de bonus. El pobre rendimiento en el perímetro del bando visitante alimentó el recorte de un Ourense penalizado por su irregularidad, al que aportaron Okanu, Jurgens y Vázquez para llegar al intermedio con una corta y engañosa desventaja (40-45).
Fue mayor la lucha defensiva en el reinicio, cortando la proyección anotadora de un envite que se movió durante el tercer parcial con cortas ventajas del Tizona. El flujo ofensivo, por el mayor contacto físico, se derivó al poste alto, con Parrado y Vrabac manteniendo el pulso en el tanteo. Un triple de Lisboa, de menos a más, estrechó al mínimo (49-50, min. 25) el colchón de un colectivo cidiano sin fluidez ofensiva. El COB, también intermitente, regaló las dos últimas posesiones y con tres tiros libres convertidos por Terins, el Tizona afrontó esperanzado el último periodo (57-64).
Las opciones de victoria burgalesa se vieron reducidas por la entrada en ebullición del perímetro cobista, con el tocado Kalscheur y Lisboa, canalizador del juego anfitrión, comandando la remontada construida con tres triples (67-68). De otra tentativa de tres del base portugués Okanu descolgó el rebote con un mate que devolvió el mando del partido al COB (69-68; solo había tenido ventaja antes con el 3-2). El Tizona, cansado pese al modelo de rotación, se quedó sin flujo anotador –dos triples en el tercer cuarto y ninguno en el último para un esclarecedor 5/23 final– en pleno crecimiento de su rival, llevado en volandas por la grada. La pérdida por faltas de Brown a 2:32 del final minó los recursos de un Tizona que se vio contra las cuerdas con una imperdonable canasta tras rebote ofensivo de McDonnell (78-73).
Un enceste de Vilà, a buen nivel durante toda la velada, a la que dio continuidad Parrado tras un robo de Terins sobre Lisboa, dejó abierto el desenlace a falta de 31.2 segundos (78-77). Kalscheur, tras una falta de Terins, solo consiguió convirtió un tiro libre, abriendo la puerta de empate o victoria para un Grupo Ureta Tizona que firmó tres horribles ataques, tiempo muerto mediante, para prolongar una caída que puede dejarle en descenso al cierre de la jornada si el Cartagena doblega en su casa al colista, el Melilla, o al Palmer le da por ganar en la visita del Cantabria.