¿Cuál es el mensaje que Alcer ha lanzado este Día Mundial del Riñón?

El principal mensaje que hemos lanzado, el slogan de un día tan importante como este, Mundial del Riñón, es «Salud renal para todas las personas y para todo el mundo». Lo que intentamos principalmente con este día es dar a conocer la enfermedad renal, que desagraciadamente va aumentando poco a poco en los datos. Actualmente, Castillla-La Mancha se sitúa en la media nacional, en torno al quince por ciento de su población está afectada por la enfermedad renal, ya sea en diálisis, transplante o enfermedad sin detectar. Estos son datos actuales. Pero se está viendo un aumento de la enfermedad y que en 2040 sea la quinta causa de fallecimiento en el mundo. Por eso, lo que pedimos es que las administraciones públicas basen más sus recursos en una detección precoz de esta enfermedad, para detectarla en estadios agudos y no en crónicos, para no llegar a estas cifras. En este Día Mundial del Riñón damos también las gracias a todas las personas que son donantes y pedimos a todos los que tengan síntomas que se lo miren y acudan a su médico.

Ya son veinte años celebrando el Día Mundial del Riñón. ¿En qué han cambiado la sociedad y la enfermedad?

Vamos reivindicando día a día todo lo relacionado con la enfermedad renal, hablando con las autoridades para que pongan más énfasis en la enfermedad renal. Independientemente de que el Día Mundial del Riñón lleva veinte años, Alcer Toledo lleva reivindicando la enfermedad renal 45 años. Y sí, vamos cambiando. Este año, por ejemplo, han salido unas máquinas nuevas, que aún no están a la venta, que detectan la enfermedad con parámetros concretos de la actividad del riñón, como es la queratinina. Estamos haciendo pruebas en el vestíbulo del hospital a las personas que se presentan voluntariamente. Estamos detectando casos, que se compararán posteriormente con personal sanitario. Imagino que no tardando mucho, estas máquinas se pondrán a la venta.

Se dice que el riñón no avisa hasta que el daño es grave. Pero ¿qué síntomas o hábitos de vida deberían ponernos en alerta?

Sí, es una enfermedad muy silenciosa y desgraciadamente muchas personas la detectan cuando han entrado por urgencias porque tenían otro tipo de síntomas que les ha llevado a esa enfermedad. Las pistas que tenemos que tener muy en cuenta son la hipertensión arterial y la diabetes. El corazón está íntimamente relacionado con los órganos del riñón y la hipertensión tiene mucho que ver en una futura enfermedad renal, como ocurre con la diabetes. Si eres diabético o hipertenso, tienes que tener un control por parte de los médicos y es muy posible que se derive en una enfermedad renal. 

¿Cómo lo prevenimos?

Lo que siempre recomendamos a la población es una vida sana, ejercicio físico y buena comida mediterránea, para mantener unos niveles correctos. No fumar y tomar el menor alcohol posible. 

¿Cómo está trabajando Alcer?

Alcer Toledo lleva 45 años en la provincia, somos de los más antiguos de España, y tenemos dos vertientes principales, una interna y otra externa. La externa es para los medios, administraciones públicas y administraciones privadas. Damos a conocer la asociación, la enfermedad y la donación de órganos. La dimensión interna es para ayudar a los enfermos. Tenemos un equipo multidisciplinar, compuesto por una psicóloga, dietista y trabajadora social. Lo que hacemos es ayudarlos, siguiendo las pautas que mandan los doctores. Normalmente, nos los remiten a Alcer, que estamos en el hospital Universitario. Dependiendo de lo que necesiten, les damos a conocer a otros pacientes con la enfermedad, para que les hablen de ella, porque se puede convivir con ella y con el ejemplo de otras personas pueden aprender a hacerlo.

¿El aumento en los casos se da por el envejecimiento de la población o porque afecta a más jóvenes?

Lo que sí detectamos es que como afortunadamente las personas vivimos cada vez más, la enfermedad está apareciendo cada vez más en personas de edad. Como vamos a vivir más, es posible que en 2040 haya mucho más del quince por ciento. De ahí que vaya a ser la quinta causa de muerte.

¿Cómo es la vida de una persona que necesita diálisis?

Es una vida en la que vas a convivir con una máquina, que afortunadamente te mantiene con vida, no como en otras patologías, como las de corazón, pulmón o hígado, que no tienen máquina, y si no recibes un trasplante, vas a fallecer. Hay dos tipos de diálisis, la peritonial y la hemodiálisis. Las personas que las reciben van a vivir con una máquina, bien sea en el hospital o en diálisis domiciliaria en su casa. Va a depender de esa máquina, es decir, va a tener que hacer un filtrado de la sangre, que se va contaminando porque el riñón no funciona. La máquina va a tener que limpiarla tres veces por semana, cuatro horas al día. Esa vida va a condicionar mucho a esta persona en cuanto a trabajo o vida familiar. Muchas personas, dependiendo de la profesión que realicen, no pueden trabajar, y tienen que dejar de hacerlo con la máquina. Lo que pedimos es que muchas de estas personas puedan trabajar.

¿Cómo pueden trabajar las administraciones y la sociedad para mejorar su calidad de vida?

Estamos peleando para que mejoren su vida con nuevos medicamentos que hay. La sociedad está muy mentalizada y ayuda a los pacientes. Hacemos muchas actividades y la verdad es que la gente se vuelca, también con la donación de órganos.

¿Hay algún avance legal que se pueda hacer todavía en Castilla-La Mancha?

Nosotros lo que estamos reclamando siempre es que se dé la máxima atención y la máxima calidad y seguridad para el enfermo renal; que los tratamientos que se apliquen en la comunidad, concretamente en Toledo, sean los de mayor seguridad y calidad, no los de última generación, que no siempre es lo mejor. Pedimos mucho a las administraciones públicas la detección precoz de la enfermedad renal. Porque si detectamos precozmente la enfermedad renal, podemos revertirla, porque se localiza en agudo; si se detecta ya en crónica, nunca va a ser reversible, va a terminar en diálisis o transplante de riñón. 

¿Cómo es el servicio en el HUT y los centros de salud?

Se está dando un buen servicio, pero hay tecnologías nuevas con inteligencia artificial. En otras comunidades ya se están poniendo programas que dan unos parámetros de cómo está la persona en relación con la enfermedad renal. Si esa máquina la tiene a su disposición un médico de Atención Primaria, va a tenerlo mucho más claro, dado que esa IA le va a dar unas directrices del estado del paciente. Hace cuatro días estuvimos reunidos con el director gerente del Sescam, Alberto Jara, y entre otras cosas le contamos esto, y que queremos una diálisis buena. Entendemos que no en todos los puntos puede haber diálisis, pero que la haya en puntos más cercanos, para evitar largos desplazamientos de los pacientes. También le pedimos que se mejore la conexión entre médicos de atención primaria y nefrólogos, que ya existe. Queremos que la atención primaria tenga la mejor tecnología para poder detectar lo antes posible la enfermedad.

En cuando a autonomía, ¿se está favoreciendo que en Toledo el paciente se dialice en casa con seguridad?

Sí, estamos promocionando bastante la diálisis domiciliaria. Hay mucha gente que lo hace, que obviamente debe tener unas medidas de seguridad y pasar por unos cursillos en Nefrología del hospital. Pero cada día lo potenciamos más. Nosotros pedimos que igual que se da en el hospital Universitario, que es el de referencia en la provincia, en zonas como Talavera de la Reina se  ponga también la diálisis peritonial, que apenas existe, para que los pacientes tengan todos los métodos del tratamiento a elegir.

¿Hay muchas donaciones en Toledo?

Afortunadamente, el año pasado fue fenomenal, la gente está muy concienciada. A través de la Coordinadora Nacional de Transplantes, que siempre está a nuestra disposición, o los concursos de donación de Alcer, que llevamos ya 18 ediciones con más de tres mil niños anualmente, mentalizamos sobre la donación de órganos. En 2024 la negativa había bajado al veinte por ciento y los datos de donación era de 43 donantes por millón de donación, estamos en la media nacional. Cuando nosotros informamos de la donación, no solo hablamos del riñón, informamos que es necesaria para muchos órganos, como corazón, páncreas, piel o huesos.

Con ello, ¿hay mucha lista de espera?

Desgraciadamente, siempre hay lista de espera. Como aumenta la enfermedad, aumenta la necesidad de órganos. Pero gracias a la diálisis, un enfermo renal puede mantener la vida, con más o menos calidad, mientras que en otros órganos, no se mantiene la vida, si no hay un transplante. Esas listas de espera la estamos reduciendo gracias a la información sobre la donación, porque la gente tiene mucha incultura al respecto.

¿Se están haciendo transplantes de vivo en Toledo?

De momento no, en Toledo solo se hacen transplantes de cadáver, y los transplantes de donantes vivos se hacen en hospitales de referencia de Madrid. Porque quitar un órgano a una persona viva es una actuación mucho más complicada y es mejor ir donde hacen muchos más transplantes al año, por población, van a estar más curtidos y pueden atender cualquier anomalía que surja.