De dulce está el Alimerka Oviedo Baloncesto. Orgullo y satisfacción por partes iguales la de los jugadores y staff técnico ovetenses después de deshacerse de … uno los rivales que mejor baloncesto ofrece de la liga y de resquebrajar una de las defensas más sólidas de la misma. Un encuentro con dos partes muy diferenciadas, en el que los de Javi Rodríguez fueron a más. Después de una primera mitad un poco más endeble, los jugadores ovetenses se cargaron de energía en los segundos veinte minutos, sacando su garra e intensidad defensiva para hundir la anotación rival y dar un paso adelante en ataque en un último cuarto para enmarcar de la mano de un espectacular Greg Parham II. Cuarta victoria consecutiva (90-71) y sensación de que este equipo aun tiene muchas alegrías que dar.
Mayor tinte guipuzcoano tuvo un movido primer cuarto al que los equipos entraron con algo de nerviosismo, con unos planteamientos muy tácticos, pero, por momentos poco efectivos con hasta cinco perdidas de balón por bando en este primer envite. Se intercambiaban las opciones en el marcador y los visitantes conseguían cargar muy fuerte el rebote, sobre todo el ofensivo, haciendo aparecer segundas oportunidades. En el apartado anotador se repartían los puntos en los carbayones, sin ningún jugador sumando más de una canasta en juego, mientras que, en los de Sergio García, Maiza se mostraba muy fino en el tiro y un incisivo Mcghie con un acierto aceptable sumaba desde el triple (19-23 fin 1Q).
Y si algo funciona, no lo cambies. Gipuzkoa continuaba con un Mcghie entonado al inicio del segundo cuarto, al que se unía un revoltoso Korsantia y la continuidad del dominio del rebote ofensivo. No obstante, cuando más tocaba agarrarse el partido, mejor lo hizo el Alimerka Oviedo y mediado el parcial llegaron dos acciones consecutivas que levantaron al público del Palacio. La primera, un triple del canterano Jorge Arias que daba el mando a los locales (29-28), sucedido de un mate del ucraniano Danil Shelist (31-28). Toma y daca en los minutos siguientes y empuje final antes del descanso del conjunto vasco para resistir al frente del choque (43-46).
Acompañada de un claro cambio de guion llegó la segunda parte. El tercer cuarto fue significativamente estéril en la anotación y gran parte de culpa de tal circunstancia fue la mejora del Alimerka Oviedo en defensa, elevando su nivel defensivo y poniendo un punto más de dureza y de contacto, a la par que jugando muy agresivos al bloqueo directo, situaciones a las que no se supo adaptar Gipuzkoa. El corto marcador del parcial ya servía para ver al Alimerka Oviedo por delante y a consumar un cambio de tendencia que se mantendría hasta el final (57-56, fin 3Q).
Saltó el Alimerka cargado de ritmo e intensidad, aprovechando la energía que le daban las buenas rotaciones efectuadas para huir de la fatiga y poder competir al máximo hasta el final. Gipuzkoa, seguía, al igual que en el cuarto anterior, titubeante, y ya desde el momento que se vio 5-6 puntos atrás, mentalmente se les hizo muy cuesta arriba creerse que podían seguir en la lucha por el partido. Un triple de Lobaco ponía por primera un +10 en el luminoso (66-56), pero es que escasos dos minutos después el marcador reflejaba un 75-58, poniendo de manifiesto que no había reacción de contrario. En estas lides, se gustaba y mucho el Alimerka Oviedo, que se marcó un registro de 33 puntos anotados en el último parcial, y en el que destacó la inspiración de un Greg Parham II que puso la directa en los últimos minutos para culminar un gran partido en el que se fue hasta los 27 puntos. Y así, hasta el final (90-71). Sin signos de intermitencia y con una constancia que les hace escalar hasta la sexta posición de la clasificación y dispara al OCB hacia unos ‘play off’ que cada vez son menos sueño y más realidad.