Alivio es la palabra que mejor describe la situación de Chema García Soriano (Mula, 27 años). El ciclista profesional vuelve a sentir lo que es … subirse encima de la bici con algún objetivo a la vista. Hasta hace muy poco tiempo, el muleño daba pedaladas con poca motivación, con la frustración de lo que pudo ser y no fue a cuestas y planteándose echar el candado a su carrera para centrarse en su oficio de ingeniero.

Un tipo aguerrido y con fuerza que ha aguantado con honor el palo de la disolución de su anterior equipo, el Illes Balears Arabay, a pocos días de empezar la temporada. Siguió entrenando a la espera de una remota posibilidad, que finalmente llegó. El trabajo paga. Y Chema lo sabe bien.

Con el maillot del MaxSolar – Raymon enfundado, todavía sigue curando sus heridas, pero con la motivación de demostrar que puede liderar a un escuadrón joven. «He encontrado algo, pero tampoco vas con mucha convicción. A la hora de que ya tenías tus planes formados y todavía sientes un poco de dudas de: ahora me tengo que ir a otro país. Momentos de decir no sé muy bien si es una buena opción. Con el tiempo y cuando lleguen las competiciones y buenos resultados, seguro que lo miramos desde otro prisma», cuenta García a LA VERDAD, mientras se encuentra concentrado con su nuevo equipo en Italia.

«La relación con el equipo es inmejorable», confiesa el ciclista de Mula, que dice que le están ayudando mucho a adaptarse

Ayer hizo su debut oficial en la carrera La Popolarissima. Una competición de un día donde intentó demostrar al MaxSolar – Raymon que la apuesta por el murciano es la acertada. Su papel fue el de gregario, para «ayudar a nuestro sprinter e intentar coger la escapada». El muleño cruzó la meta en el puesto 119, a 2:34 del ganador. Su compañero Ricard Fitó peleó en el sprint final, pero finalmente, quedó en el puesto 22.

Pero esa no va a ser su función principal. La escuadra alemana ve en Chema García un perfil ideal de líder, por eso lo han fichado. «Es un equipo recién salido de la categoría que tampoco tiene mucha experiencia y al final, bueno, pues quieren como tirar de mi experiencia. Además de hacer un poco el papel de enseñar a los jóvenes», cuenta sobre su nuevo rol.

Un rol que cambió drásticamente a finales de enero cuando, después de entrenar con Illes Balears Arabay, bajo un tremendo aguacero, acudió a una reunión de equipo. A priori, iba a ser la bienvenida a los nuevos corredores y técnicos, entre los que también se encontraba el murciano y director técnico de la Federación Murciana de Ciclismo, Juanmi Pérez.

Con unas explicaciones poco convincentes, les dijeron que la estructura del equipo profesional se disolvía. Apenas faltaban unos días para el inicio de la competición cuando más de una decena de ciclistas se iban al paro en el peor momento posible. «Empecé a hablar con equipos. La mayoría siempre me respondían que estaban ya cerrados», confiesa el ciclista de 27 años.

Tras la disolución del Illes Balears Arabay, su anterior equipo, «tenía un par de opciones y esta era la que más fuerza puso»

Chema se puso a entrenar para mantener el tono físico, mientras convivía entre el dolor y la desolación mezclados con un toque de incertidumbre. El muleño se llegó a plantear bajarse de la bici definitivamente y buscar trabajo de ingeniero. Tenía claro que, si llegaba alguna oportunidad, tenía que compensarle económicamente. «Tenía un par de opciones y esta era la que más fuerza puso», así que se embarcó en el proyecto de un equipo alemán.

Hizo las maletas y firmó por el MaxSolar-Raymon. De momento le está costando adaptarse porque «pues estás en otro país, con otro idioma, con compañeros que siempre hablan en alemán entre ellos. A veces puede entrar un poco de agobio, se nota que, bueno, que has tenido que salir de la zona de confort», pero mantiene una actitud positiva en ese aspecto porque está contento de cómo le han tratado desde que llegó. «La relación con el equipo es inmejorable. Al final todos hablan inglés, entonces, pues a la hora de la comunicación no es un problema real. Me han acogido superbién».

En materia deportiva, está mentalizado para llegar en el punto óptimo a la Vuelta a Austria, la antesala para él, antes del campeonato de España, que se celebrará a finales de junio. En estos meses, podrá desfogarse en clásicas por Eslovenia, Italia y Austria.

«Nunca lo sabremos»

Del pasado sigue sin tener respuestas certeras de lo que realmente pasó. Él cree que eso «nunca lo sabremos». Donde sí que han avanzado es en materia legal para reclamar lo que creen que les pertenece. «Es lo único que podemos hacer», concluye Chema García.

Esta surrealista situación le ha servido para aprender a «nunca dar por hecho nada». Una lección marcada de por vida, que gracias al ciclismo ha superado más fácil, porque es «un deporte que es un aprendizaje constante, así que te ayuda a asimilar los palos de un día para otro. Yo creo que el deporte de resistencia en general te da una resiliencia sin nombre».

El ciclismo de la Región seguirá contando con un titán como Chema García, que sacará todo su orgullo de dentro para demostrar que todavía le quedan kilómetros para rato a sus portentosas piernas.

  1. Vingegaard se lleva la París-Niza y Del Toro, la Tirreno-Adriático

No hubo ningún tipo de sorpresa en dos de las grandes vueltas de una semana de la élite del ciclismo. Todas las miradas apuntaban hacia Jonas Vingegaard, que volvía a la competición, y a Isaac del Toro. Eran los candidatos para coronarse en la París- Niza y en la Tirreno-Adriático, respectivamente, y no fallaron.

El danés de 29 años se volvió a subir a una bici después de la caída que pospuso su inicio este año. Eligió la denominada Carrera hacia el Sol como el escenario de su regreso y en la cuarta etapa pegó un zarpazo a la clasificación general para ponerse el maillot de líder hasta el final, en un día en el que Juan Ayuso se retiró por una caída. Terminó de sentenciar la contienda en la siguiente etapa.

No pudo redondear su actuación ganando la última etapa, que cayó del lado del francés Lenny Martínez, pero Vingegaard añade a su palmarés otro título más. Una vitrina en la que relucen dos Tour de Francia. El danés le manda indirectamente un mensaje a Pogacar y demuestra que está preparado para dar guerra y quitarle el título de intocable.

El podio de la París-Niza lo completaron el colombiano Daniel Martínez, que sufrió una caída en la última etapa, pero la gran renta de minutos que arrastraba le permitió defender la segunda plaza, y el alemán Georg Steinhauser.

Un mexicano intocable

A la misma vez que Vingegaard arrasaba en Francia, en Italia había un mexicano de 22 años, que sigue consolidándose como uno de los grandes nombres del pelotón. Isaac del Toro sigue imparable en este 2026 y, después de ganar el UAE Tour, ha levantado el tridente de la Tirreno-Adriático.

El joven ciclista, que completa una dupla letal junto a Pogacar en el UAE Team, sentenció la emblemática carrera el pasado sábado y en la última etapa disfrutó de este gran triunfo. Lo más noticiable fue que Jorgenson pilló desprevenido a Pellizzari en el sprint intermedio y le quitó el segundo puesto de la general.

Ahora, el pelotón se cita en la Milán-San Remo del próximo sábado. El primer monumento del año, en el que estará Pogacar.