Demichelis tiene claro que en este momento toca ser prácticos, por lo que si el resultado es positivo, lo demás pasa a un segundo plano al menos hasta que se tenga la permanencia matemática y se deba empezar a planificar el curso que viene. Es una realidad que la plantilla está descompensada, es algo que salta a la vista, por lo que tiene doble mérito sacar puntos usando todas las herramientas que se tienen a disposición, que aunque no sean las mejores, el técnico necesita exprimirles hasta la última gota de posibilidades. El Mallorca no hizo un gran partido ante el Espanyol, la primera parte fue bastante deficiente, pero lo importante eran los tres puntos y daba igual el cómo. Para ganar y jugar bien al fútbol ya habrá tiempo y esperemos que recursos. Ahora tocaba ganar.

El técnico argentino no deja de sorprenderme con sus decisiones. Con el 0-1 en la primera parte mandó a calentar a los jugadores del Mallorca B que ocupaban el banquillo (Olaizola, Leo Sánchez, Jandro) y a David López, de primer equipo pero con dorsal de filial. Primero fueron los jóvenes y luego los jugadores de la primera plantilla que empezaban desde el banco (Darder, Lato, Luvumbo, Kalumba…). Con Martín las casualidades no existen. Fue uno de esos mensajes que manda el de Justiniano Posse, que quiso alertar a los titulares, a los que en el arranque de la segunda parte dio la oportunidad de arreglarlo.

He de reconocer que Demichelis, y también lo ha hecho con el club y la plantilla que entrena, me está sorprendiendo. Ha venido a trabajar y ya asegura que esto no es un trampolín para acabar en otro sitio, aunque esto lo dirá el tiempo. Es más, desde dentro, más de una fuente oficial asegura que se trata de un entrenador de otra ‘Liga’ por muchas razones. Ante el Espanyol, no sé si en un acto de valentía (era el día para serlo) o de inconsciencia (entiéndanme) acabó con tres centrales y Antonio y Kalumba (con el que tuvo la iniciativa de hacerle debutar) de carrileros.

Revolucionó el once hasta el punto de ser difícil de ver cómo era el dibujo bermellón. La realidad del gol de Pablo Torre en la acción de Samu Costa con su posible golpeo a Urko González, con Ricardo de Burgos Bengoetxea manteniendo su decisión tras la revisión en el VAR, dará que hablar, pero en la jornada 38 los puntos seguirán siendo del Mallorca, así que poco más que analizar. La versión intervencionista del nuevo técnico de los bermellones tuvo premio en un día en el que había que ganar. Daba igual el cómo…