La guerra de Irán y sus ramificaciones en Oriente Próximo tienen en jaque a las empresas españolas con negocios e inversiones en la región. Retrasos de semanas en el transporte de mercancías, operaciones que se tienen que paralizar, facturas pendientes de cobro… Ante estas situaciones, … muchas compañías tienen contratados seguros para proteger su operativa internacional ante impagos y disrupciones en la cadena de suministro con la aseguradora del Estado, Cesce, quien les garantiza «un marco de seguridad» y la continuidad de las pólizas para tratar de mantener sus operaciones en la zona. Un mensaje tranquilizador, teniendo en cuenta que en otros casos, como el de las navieras, hay aseguradoras cancelando coberturas.

«La actividad de Cesce es asegurar las operaciones de internacionalización de empresas españolas. Mantenemos una comunicación constante con nuestros asegurados y si se produce alguna incidencia trabajaremos de forma conjunta con ellos para evitar posibles pérdidas en los proyectos asegurados, generando un marco de seguridad», informan fuentes oficiales de la entidad, de mayoría de capital público pero en la que figuran bancos (como el Santander y BBVA) y aseguradoras privadas.

Cesce gestiona pólizas de crédito comercial y emite seguros de caución y garantías, además de ser la agencia española de crédito a la exportación por cuenta del Estado. Ofrece, por un lado, seguros privados de la propia Cesce y, por otro, seguros por cuenta del Estado sobre ciertas operaciones para favorecer la internacionalización del tejido productivo.

La aseguradora señala que sus servicios «se mantienen sin cambios» y que está monitorizando muy de cerca la situación en Oriente Próximo, ofreciendo a sus clientes información actualizada sobre la situación en la región. La crisis ha cogido a Cesce en plena estrategia de refuerzo de su departamento de evaluación de riesgo país. «El propósito es facilitar información accesible y útil a nuestros clientes», dicen desde la empresa.

«La interrupción de la actividad comercial en los países afectados y las dificultades para el envío y recepción de materiales están difiriendo envíos y retrasando la ejecución de alguno de los proyectos que empresas españolas están realizando en la zona. Algunos de estos proyectos cuentan con coberturas de Cesce», ahonda la compañía de seguros.

Ver y esperar

De momento no hay un escenario de encarecimiento de las tarifas que la compañía pide por asegurar actividades en la zona. En primer lugar porque la situación ha hecho que las empresas españolas con proyectos en cartera en la zona hayan congelado cualquier avance en tanto la situación no retorne a un cierto rango de normalidad. En segundo lugar, porque las tarifas no son libres sino que están asociadas a la evaluación del riesgo en cada país que se hace en la OCDE y ésta aún no se ha modificado. De hecho no hay una revisión ordinaria prevista hasta junio, si bien fuentes de la firma no descartan que haya una reunión extraordinaria antes para modificar las primas de riesgo por operar en los países de la zona tal y como sucedió también en la guerra de Ucrania.

Así las cosas, la importancia de Cesce ha ido ‘in crescendo’ en los últimos años a medida que la empresa española se internacionalizaba; además, al ser la aseguradora por cuenta del Estado, ofrece coberturas en países y zonas que en circunstancias normales el sector privado no trabaja. En este sentido, además, la compañía es una de las patas que el Gobierno potenció en su plan de relanzamiento comercial para hacer frente a la guerra comercial de Donald Trump. Desde Cesce apuntan a que durante 2025 han asegurado con garantía pública y por cuenta del Estado más de 6.200 millones de euros en operaciones de empresas españolas para impulsar su internacionalización a nivel global, lo cual supone el doble que el año anterior y récord para la compañía.

Todavía es pronto para conocer el alcance que tendrá la guerra sobre las operaciones de las compañías y el coste que eso tendrá tanto para Cesce como para el Estado. Por lo pronto, como publicó ABC, algunos bancos están recomendando ya a sus clientes que traten de liquidar cuanto antes los pagos y cobros que tengan pendientes en todo Oriente Próximo ya que se desconoce cuándo se solucionará el conflicto y hasta dónde escalará.