Fue a finales del año pasado cuando descubrimos que Rocío Crusset había encontrado de nuevo el amor, tras su ruptura, casi «secreta», con el empresario Maggio Cipria­ni. La modelo siempre ha guardado con gran discreción todo lo que respecta a su vida personal, pero en la gran final del programa MasterChef —en la que su madre, Mariló Montero, se proclamó ganadora— hizo una excepción, «presentando» a su novio delante de las cámaras

Rocío Crusset y Charlie Schein siendo fotografiados mientras pasean


© LAGENCIARocío y Charlie, muy felices, camino a la boda de una amiga de la modelo. Aunque no se sabe cuándo comenzaron su relación, su noviazgo se hizo público a finales del año pasado, cuando lo ‘presentó’ en la gran final del programa ‘MasterChef’, en el que su madre, Mariló Montero, se proclamó ganadora

Se trataba de Charlie Schein, un joven americano, anónimo y alejado del foco mediático, que se dedica a las finanzas y vive en Nueva York, como Rocío, que se mudó a la Gran Manzana hace unos años, persiguiendo un sueño, triunfar en las pasarelas, que consiguió con creces. No se sabe cuándo comenzaron su relación, es un dato que aún queda en el aire, pero sí que, un mes antes de la emisión del programa (en octubre), Charlie había pasado desaper­cibido para las cámaras entre los asistentes a la boda de Alberto Herrera, hermano de Rocío, y Blanca Llandres. 

Una invitación que demuestra que Charlie es uno más en la familia Herrera —de hecho, Mariló aseguraba en el talent culinario que «es muy generoso»—, y, ahora, las fotografías que acompañan estas líneas demuestran que el suyo es un noviazgo que continúa afianzándose. Su último movimiento juntos captado por los flashes fue durante una boda a la que la pareja fue invitada. Viajaron a Sevilla para asistir a la boda de una amiga de Rocío, que volvió a dar una lección de estilo, convirtiéndose, una vez más, en la invitada perfecta. Un día especial para la empresaria que no dudaba en posar junto a su novio.

Rocío Crusset y Charlie Schein, una pareja que promete 



© LAGENCIA

Para la ocasión, Crusset apostó por un estilismo que equilibraba sofisticación y frescura. Eligió un vestido largo en un tono coral, una elección cromática que realzaba su presencia y aportaba luminosidad al conjunto. La prenda se ceñía a su figura gracias a un ancho cinturón que marcaba delicadamente la silueta, aportando estructura al look y destacando su elegancia natural. Completó el conjunto con unos altos stilettos que reproducían un atrevido animal print con acabado de serpiente, un detalle que añadía carácter y modernidad al estilismo. Como toque final, un clutch en tonalidades plateadas aportaba brillo y ese inconfundible aire de look de fiesta que terminaba de redondear el conjunto. El estilismo de Charlie tampoco quedó atrás. El armario masculino, cada día, va más en auge. Pasarelas, celebridades, campañas y boutiques lo corroboran. También Schein que, por su parte, escogió un traje color oliva que lucía por encima de una camisa blanca, (muy blanca, y aprobada por Carolina Herrera), y una corbata nada convencional que reproducía un peculiar estampado en perfecta sinergia con el resto de atuendo. 

Aunque, como comentábamos en líneas anteriores, Charlie no es muy conocido en nuestro país, lo cierto es que hay un detalle que no ha pasado desapercibido, y es que hay quien piensa que, con su larga melena rubia ondulada, guarda cierto parecido con el cantante Manel Navarro, que representó a España en Eurovisión en 2017.

Y, quizá, aprovechando esta escapada a la capital hispalense, donde la diseñadora de joyas nació y pasó parte de su adolescencia, esta haya aprovechado la visita express y le haya mostrado también a su novio algunos rincones de su ciudad, un lugar «con tanta tradición y tanta cultura», como contaba en una entrevista en ¡HOLA!, al que siempre desea regresar.