Corría el año 2005 cuando la idea peregrina del proyecto comenzó a gestarse. El ciclismo femenino tal y como es ahora, a principios de siglo, … no era más que una cuestión de fe. 21 años después, el Club Ciclista Meruelo tiene bajo su tutela a 53 corredoras y el objetivo para este curso que acaba de arrancar es «ser el mejor equipo élite y sub-23 del ránking español», señala Roberto San Emeterio, miembro del staff técnico y uno de los ‘locos’ que apostó por aquella idea originaria, sustentada en la formación en edades tempranas y en el trabajo de base de las escuelas ciclistas por algo que no ha dejado de crecer desde entonces.

Este fin de semana se presentó en sociedad la propuesta para 2026; once ciclistas en edad escolar, once cadetes, once júnior y 21 corredoras en la sección élite y sub-23, precisamente la categoría en la que en 2025 lograron algo inédito, un triplete sin precedentes al vencer en la Copa de España: en sub-23, con Ayala Serrano, y en élite con Eva Anguela. Y para rematar la faena haciéndose con el triunfo por equipos. «Fue algo realmente increíble y que tiene un valor incalculable para nosotros», explica San Emeterio.

El club ha crecido en cantidad –en 2025 eran 46 componentes– y en calidad, algo que es una consecuencia clara de la regularidad que ha mantenido durante años donde todo era más difícil. Buena parte del bloque del equipo absoluto, que el curso pasado compartió carretera con los mejores clubes profesionales en varias carreras, se mantiene, pero además se han producido incorporaciones. En tiempos donde el mecenazgo marca la diferencia, el club cuenta con las firmas de Adarsa y Multiservicios Río Miera, con la inestimable ayuda del Ayuntamiento de Meruelo, que confió en esta andadura desde el principio, y con la muleta del Gobierno de Cantabria, que es quien le da nombre al equipo Cantabria-Deporte.

Anguela, que compaginará la carretera con el equipo cántabro con sus compromisos en la pista, donde está becada por la FederaciónEspañola, y Serrano serán las cabezas visibles de una escuadra que este año, respetando el binomio experiencia-veteranía, se ha globalizado más con la presencia de ciclistas procedentes de Portugal, como Marta Carvalho; de Colombia, Daniela García, o de Argentina, Valentina Tapia. A todas ellas se unirán las corredoras de casa, muchas de ellas formadas en la propia cantera de Meruelo como Andrea Velasco, Paula González, Zara Suárez o Alba Valle, que desde el equipo cadete han ido formándose hasta alcanzar el escalón más alto del club. Junto a ellas, la también cántabra María de la Vega, que fue campeona de Cantabria de categoría élite, apostarán por dejarse ver en un pelotón cada vez más potente.

Continuará su progresión un año más vistiendo los colores negro y rojo Marta Beti, campeona de Cantabria en carretera y de España en ciclocross, y se incorporará desde el equipo júnior este año Laura Almena, para quien será una temporada de adaptación. Este primer bloque se caracteriza por la juventud, donde algunas ya conocen la categoría y otras debutan.La experiencia la aportarán Olatz Camino y Almudena Morales, entre otras, que cumplirán su cuarto año sub-23 y 2026 será un curso de revalida buscando ya su sitio en el pelotón, al igual que la mallorquina María Magdalena.

En casa y en el extranjero

«Seguiremos tratando de mejorar, de no cometer los errores de otros años y de ayudarnos entre todos», admite San Emeterio, ejerciendo de portavoz de un club en el que precisamente el grado de compromiso e implicación ha sido el denominador común para cumplir más de dos décadas. La dirección seguirá corriendo a cargo de Juan María Revuelta, con Rafa Gómez e Iván González como ayudantes en las labores de dirección. José Luis San Emeterio, uno de los alma máter del proyecto, y el polifacético Antonio Suárez, se encargarán de trasmitir y asesorar a las ciclistas en los entrenamientos y competiciones. Los hermanos Alfonso y Alberto Roca, junto a Itzaro Zuriarrain, completarán el staff en labores de fisioterapia y en la recuperación de las corredoras.

La temporada ya ha comenzado y el equipo élite-sub23 ha participado en la Vuelta a Extremadura y en la Challenge de Mallorca, carreras catalogadas UCI y en donde han compartido pelotón con los equipos más potentes de España y buena parte del espectro internacional. Para 2026, el calendario a disputar tiene marcado en rojo, como bien asegura San Emeterio «las pruebas de la Copa de España, con la idea de repetir el éxito del año pasado y dar un pasito más en todos los aspectos». Actualmente el equipo cántabro se encuentra a la espera de recibir la invitación para varias competiciones en Francia y Bélgica y, muy probablemente formarán parte de dos de las rondas más importantes del ciclismo femenino, Volta a Catalunya y Vuelta a Portugal.

«El objetivo, como lo fue en otros años, además de resultados, es dar un empujón y contribuir a que las ciclistas puedan dar el último salto al profesionalismo y este año el caso más evidente es el de Anguela», concluye. No es nada sencillo llegar y mucho más mantenerse en un mundo cada vez más competitivo, pero el Cantabria Deporte-Río Miera Elite Women’s Cycling Team ya ha dejado de ser una alternativa para ser una referencia.