No va a pasar mucho tiempo la plantilla del Inveready Gipuzkoa Basket pensando en la última derrota en Oviedo. A buen seguro que Sergio García … con sus ayudantes, Yon González y Iosu Alberdi, han visionado el vídeo para explicar a sus jugadores dónde no estuvieron bien y corregir esos errores. Ni mucho menos es un drama caer ante el Oviedo -un equipo que presumiblemente se colará en el playoff-, la tercera derrota en los últimos diecisiete compromisos. Y tampoco hay que perder mucho tiempo en lamentos porque aparece en el horizonte el encuentro más difícil que le espera al GBC en el Gasca hasta el final de la primera vuelta.
Hay que diferenciar difícil de importante. Este último adjetivo habrá que ponérselo al choque ante el Menorca del próximo 3 de mayo. Porque los baleares ahora mismo están dos partidos por debajo del GBC (con un choque menos) y el equipo guipuzcoano deberá ganar y hacerlo por más de siete puntos, diferencia con la que salió derrotado de su visita a Bintaufa (71-64). Veremos en qué condiciones están el Gipuzkoa Basket y el Hestia en esa fecha, pero la visita del Palencia el sábado que viene (18.00 horas) tiene que tener el respeto y las ganas suficientes para medirse a uno de los mejores equipos de la categoría y que llegará tras derrotar con suficiencia al Coruña, líder de la tabla.
Un partido que tendrá un enorme ambiente y con una connotaciones muy especiales. Alrededor de ciento cincuenta seguidores del cuadro palentino estará en un fondo del Gasca. Vuelve al pabellón donosiarra quien fue en su día su mariscal: Xabi Oroz. Y también lo hacen Josip Vrankic, dos años en la plantilla del Gipuzkoa Basket donde dejó grandes encuentros y amigos, y como ‘capo’ del cuadro castellano está el antxotarra Urko Otegi. Un partidazo se mire por donde se mire que esconde un intangible para el equipo de Sergio García, quien se enfrenta a uno de sus mentores Natxo Lezcano: hasta dónde es capaz de competir la escuadra guipuzcoana contra los mejores equipos de la Primera FEB. Aunque ya ha demostrado que es capaz de derrotar al Estudiantes en el Gasca y derribó la defensa palentina en el feudo castellano.
Mirando un poco más hacia delante, con el de Palencia restarán ocho encuentros para finiquitar la ligar regular antes de los playoff. El GBC juega el sábado y no lo vuelve a hacer hasta el 5 de abril cuando visite al Melilla porque entre medio le toca la jornada de descanso. Desde el choque en la ciudad autónoma, siete encuentros para cerrar la liga, cinco de ellos fuera del Gasca. Y un objetivo: conservar el puesto que tiene ahora mismo que le daría el factor cancha a favor en las eliminatorias.
Los ocho equipos clasificados entre el segundo y noveno al terminar la liga regular (el primero asciende directamente) juegan los playoff y del segundo al quinto disputarán sus dos primeros encuentros como locales. Las eliminatorias son al mejor de cinco encuentros y desde que el GBC está en Primera FEB, las cinco últimas temporadas, siempre ha tenido el factor cancha en contra (Coruña -al que eliminó- Tizona y Estudiantes).
Sus rivales ahora mismo, teniendo en cuenta que el Estudiantes va a acabar la liga en segunda posición porque ganó la Copa de España y ese era el premio, están a tres encuentros de diferencia, el Alicante, el Menorca y el Oviedo. Con los dos primeros hay un encuentro pendiente y los ovetenses tienen el average ganado, aunque hay dos choques de margen. Cierra los puestos de playoff el Fuenlabrada a tres choques de distancia con el Gipuzkoa Basket que serían cuatro por el averaje favorable al Inveready. Si el conjunto de Sergio Garcia acaba quinto jugaría contra el sexto clasificado en esos hipotéticos playoff. Si lo hace en cuarta posición, algo bastante lejano ahora mismo, se mediría al séptimo. No hay muchos partidos en el Gasca hasta acabarla Liga pero sacarlos adelante, será un tesoro.