Son fallos groseros, de bulto, errores no forzados, que regalan muchos puntos al rival. El Casademont Zaragoza es el equipo que más balones pierde de la liga y, como se vio el sábado en Málaga, dar un mal pase en primera línea es sinónimo de conceder una canasta sin oposición al rival. El Casademont perdió en el Martín Carpena 20 balones y tan solo recuperó 8: esto son 24 puntos (12×2) potenciales para el contrincante en un duelo que se perdió por más o menos esa diferencia (112-89). Joan Plaza, en rueda de prensa y visiblemente decepcionado, dijo que «tener 20 pérdidas lo ensucia todo» y calificó de «miserable» la forma en la que el Casademont sorteaba esos balones.