La falta de conocimiento sobre la salud cardiovascular sigue siendo una asignatura pendiente en Europa, especialmente en lo que respecta a las diferencias entre hombres y mujeres. El dolor en el pecho o la falta de aire son los dos síntomas más reconocidos, con un 78 % y un 72 % de la población europea que afirma identificarlos como signos de un problema cardiovascular. Sin embargo, un 65 % de los europeos y un 85 % de los españoles desconocen que los problemas cardiovasculares pueden manifestarse de forma diferente en hombres y en mujeres.
Estos son algunos de los resultados de la Encuesta Europea de Salud Cardiovascular, elaborada por Daiichi Sankyo Europa en 6 países (Austria, Bélgica, Alemania, España, Italia y Portugal) y publicada en el marco del Día Europeo para la Prevención del Riesgo Cardiovascular, con el objetivo de analizar el nivel de conocimiento sobre síntomas, factores de riesgo, fuentes de información y hábitos de vida. En el estudio se recopilaron 3.674 respuestas de pacientes cardiovasculares y 4.906 de población general mediante una metodología online.
La encuesta recoge distintos indicadores que evidencian la existencia de una brecha de género en cómo se percibe la salud cardiovascular tanto en España como en el conjunto de Europa. Aunque las enfermedades cardiovasculares constituyen la principal causa de mortalidad entre las mujeres en España, un 74 % de la población española desconoce este hecho. Asimismo, el estudio revela que únicamente el 18 % de los españoles identifica el género como un factor de riesgo cardiovascular, un porcentaje muy similar al promedio europeo, situado en el 17 %. A pesar de que hay factores de riesgo específicos relacionados con la trayectoria reproductiva femenina —como la diabetes gestacional, la preeclampsia o una menopausia temprana—, solo el 14 % de los europeos encuestados afirma conocerlos.
A escala europea, la encuesta también pone de manifiesto diferencias entre hombres y mujeres en cuanto al nivel de conocimiento, especialmente en la percepción del estrés como un obstáculo para mantener una buena salud cardiovascular. En concreto, el 60 % de las mujeres europeas considera el estrés como una barrera, frente al 51 % de los hombres. Además, los hombres tienen mayor probabilidad de haber sido informados sobre su riesgo de sufrir un evento cardiovascular, con un 36 % frente al 29 % en el caso de las mujeres.
«Los datos de esta encuesta europea ponen de manifiesto estas diferencias de percepción e identifican brechas de género que debemos abordar con decisión»
“Existe la idea generalizada de que la enfermedad cardiovascular es principalmente un problema masculino, lo que lleva a subestimar el riesgo en las mujeres y a retrasar la búsqueda de atención médica. Los datos de esta encuesta europea ponen de manifiesto estas diferencias de percepción e identifican brechas de género que debemos abordar con decisión. Reconocerlas es el primer paso para impulsar un cambio real”, señala Raquel Coca, Head de Especialidades en Daiichi Sankyo España. “Desde Daiichi Sankyo estamos firmemente comprometidos con la búsqueda de soluciones que nos permitan ayudar a reducir estas desigualdades y avanzar hacia una mejor salud cardiovascular para todos”.
ATENCIÓN PRIMARIA, PRINCIPAL REFERENTE
En cuanto a las fuentes de información, el estudio indica que el 71 % de los españoles identifica al médico de Atención Primaria como su principal referencia en materia de salud cardiovascular. En concreto, el 68 % lo considera la fuente más fiable, muy por encima de otras como el entorno familiar (7 %) o las redes sociales (3 %).
Por otro lado, en el ámbito europeo se observa que, tras la aparición de síntomas, cerca del 55 % de los pacientes con problemas cardiovasculares tarda semanas en acudir a consulta. Este retraso puede dificultar tanto el diagnóstico temprano como el inicio de un tratamiento adecuado, especialmente si se tiene en cuenta que el 80 % de las muertes prematuras por estas enfermedades podrían evitarse. Entre las razones principales que explican esta demora destacan la falta de percepción de urgencia (38 %) y la falta de tiempo (17 %).
Las mujeres suelen tardar más que los hombres en consultar con un profesional sanitario
También se detectan diferencias por género en este comportamiento, ya que las mujeres suelen tardar más en consultar con un profesional sanitario. Aproximadamente el 40 % de las pacientes espera más de seis semanas desde la aparición de los síntomas, mientras que este porcentaje desciende al 28 % en el caso de los hombres.
FACTORES DE RIESGO: PESO CORPORAL O COLESTEROL LDL
En relación con los factores de riesgo, los españoles asocian principalmente el riesgo cardiovascular con el peso corporal (69 %) o con patologías como la hipertensión o el colesterol LDL (58 %). El colesterol es un elemento determinante en el desarrollo de estas enfermedades, ya que se calcula que interviene en alrededor del 60 % de los casos, por lo que su control resulta clave para prevenir episodios como el infarto o el ictus.
No obstante, el 72 % de los encuestados en España señala el sedentarismo y una alimentación poco saludable como las principales barreras para cuidar la salud cardiovascular, un porcentaje considerablemente superior al 43 % registrado en Europa. En el caso español, además, la falta de tiempo se suma como un factor relevante: el 27 % reconoce que sus responsabilidades laborales y familiares dificultan acudir al médico. En cambio, en Europa el principal obstáculo sigue siendo la percepción de que los síntomas no requieren atención urgente, algo señalado por el 38 % de los participantes.
El 44 % de los pacientes con enfermedad cardiovascular no sigue adecuadamente su tratamiento
En lo que respecta a la adherencia a los tratamientos, esta no se percibe como un aspecto prioritario, ya que solo el 17 % de los hombres y el 16 % de las mujeres encuestadas la consideran importante. Sin embargo, la realidad muestra que sigue siendo un desafío relevante: el 44 % de los pacientes con enfermedad cardiovascular no sigue adecuadamente su tratamiento y, además, el 67,7 % de quienes han sufrido un infarto abandona la medicación durante el primer año.
Por último, la encuesta subraya el papel creciente de las herramientas digitales en el autocuidado y el seguimiento de la salud cardiovascular. En España, el 46 % de los encuestados valora positivamente el uso de aplicaciones y soluciones digitales para este fin, frente al 35 % en Europa, lo que indica una mayor predisposición hacia el uso de tecnología. A nivel europeo, casi la mitad de los pacientes (46 %) estaría dispuesta a emplear herramientas basadas en inteligencia artificial como apoyo en el control de su salud cardiovascular.
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