¿Qué ocurre cuando un padre desaparecido vuelve cinco años después sin poder hablar… y con una amenaza de muerte pisándole los talones? Así arranca ‘ … Argi gorriak’, la nueva serie protagonizada por la actriz Itziar Ituño, que este miércoles se ha presentado en Donostia con una historia familiar tan caótica como divertida, donde el misterio, el humor ácido y las relaciones imposibles conviven en el mismo salón.
La ficción, que tendrá esta tarde su preestreno en el Kursaal, es obra de Alex Merino, Alejandra Arróspide y el cineasta donostiarra Alberto Gastesi (‘Singular’, ‘La quietud en la tormenta’) y llega después de haber tenido su première internacional en el Serielizados Fest, uno de los encuentros más relevantes del panorama seriéfilo en España, «con muy buena acogida del público», según destacaron sus responsables.
En esta ocasión, Ituño se mete en la piel de Elena Mugika, una actriz de doblaje que siente que sus mejores años han quedado atrás. Su rutina da un vuelco cuando su exmarido reaparece tras cinco años desaparecido, afectado por un ictus que le impide comunicarse y, para rematar, envuelto en un turbio asunto que incluye una amenaza de muerte escondida en un plato de cerdo agridulce. Para una familia que nunca ha sido precisamente ejemplar, el único plan posible será unir fuerzas y averiguar en qué lío se ha metido el padre.
Junto a la actriz, el reparto reúne a intérpretes como Nerea Sanz, Arnatz Puertas, Iñigo Gastesi, Yangxi Chen o Iñigo Rodríguez, además de otros nombres del panorama audiovisual vasco como Miren Gaztañaga, Klara Badiola o Jon Lukas, entre otros. La serie, producida por Vidania Films con la participación de EITB, apuesta por un formato de ocho episodios de media hora rodados en euskera. Los dos primeros se estrenarán esta misma semana y, a partir de ahí, se incorporarán nuevos episodios cada viernes hasta completar la temporada.
«Más producción en euskera»
Más allá de la intriga y la comedia, la serie aborda cuestiones como la familia elegida, la identidad, el choque cultural, la precariedad laboral o la visibilidad LGTBIQ+. Todo ello llega en un momento en el que la ficción en euskera vive una mayor presencia en pantalla tras títulos como ‘Zeru Ahoak’ o ‘Desagertuta’, con la intención de seguir conectando con nuevas generaciones. Aunque, según explicó Gastesi, la serie no se concibió pensando en un público concreto: «Creo que el público es general; se puede seguir fácilmente e incluso niños a partir de 12 años pueden encontrar atractiva la trama», señaló el director, que considera todavía pronto para valorar una posible segunda temporada.
Durante la presentación también se habló del tono particular de la serie. Gastesi la definió como una ficción de «humor patético», un estilo que mezcla lo absurdo con lo emocional y que impregna muchas de las situaciones que viven los personajes. Itziar Ituño coincidió en destacar ese tono y el ambiente del rodaje: «Ha sido un proceso muy bonito y nos lo hemos pasado muy bien haciéndola. Ahora estoy nerviosa por la recepción, por cómo se la va a tomar el público», reconoció.
La actriz también reivindicó la necesidad de reforzar el sector audiovisual en la lengua vasca: «Lo que hay que hacer es ampliar la producción en euskera, que es lo que necesitamos». Una historia de familias imperfectas, secretos incómodos y situaciones límite que promete arrancar más de una carcajada… incluso cuando todo parece ir terriblemente mal.