El Casademont sigue dependiendo de sí mismo para consumar la salvación. Aunque se halla inmerso en la actualidad en un periodo especialmente adverso –ocho derrotas consecutivas en la Liga Endesa–, el calendario le ofrece, al menos, un importante asidero al que agarrarse en la recta final de la temporada: se enfrentará con hasta siete rivales directos, lo que aumenta sobremanera sus posibilidades de eludir los dos últimos puestos de la clasificación.