Ya está en vigor en real decreto ley que contempla ayudas por valor de 7.000 millones para los afectados por las borrascas del mes de febrero en Extremadura y Andalucía. El Pleno del Congreso de los Diputados dio ayer vía libre … al expediente con la única oposición de Vox.

Los recursos movilizados van a cubrir los daños generados en los municipios, compensar a más de 12.400 personas desalojadas por estos fenómenos, así como mitigar el impacto que han sufrido las viviendas, los comercios, el sector agrícola y pesquero por las fuertes lluvias y por las crecidas de los ríos.

El objetivo de este decreto no es solamente paliar los daños sino impulsar la reconstrucción de los lugares e infraestructuras que han quedado más afectadas.

Las ayudas, en primer lugar, irán dirigidas a familias y hogares afectados. Así, se aprueban ayudas directas para las más de 12.400 personas que han sido desalojadas por los fenómenos meteorológicos.

En concreto, la compensación va a ser de 150 euros por persona y por día. Esta compensación va a ser compatible con otros ayudas a las que también se puedan acceder, como la de los daños en las viviendas. Por ejemplo, esto supone para una familia de cuatro miembros que hayan pasado diez días fuera de su hogar una ayuda directa de 6.000 euros.

Exención del IRPF

Todas estas ayudas, con efecto retroactivo, van a estar exentas de tributación en el IRPF al igual que el de impuestos de sociedades para las empresas. Tampoco computarán a la hora de recibir el ingreso mínimo.

Un segundo apartado son ayudas para ayuntamientos, con un total de 2.000 millones de euros que se transferirán a los municipios para afrontar la reparación de infraestructuras municipales afectadas por lluvias e inundaciones. Es una transferencia y no un préstamo, por tanto, es un dinero que los ayuntamientos no tendrán que devolver, aunque sí justificar que han sido abonados para la reparación de las infraestructuras.

La ayuda contempla que el Gobierno anticipará y financiará el 100% de los daños de los municipios afectados y permitirá que se pueda utilizar el superávit del 2025 para que se pueda emplear en inversiones que vayan a resarcir los daños provocados por la borrasca.