La restricción de aminoácidos en tumores va emergiendo como estrategia anticancerígena emergente. Se consideran cruciales para la iniciación, progresión y resistencia a los fármacos del cáncer. Sin embargo, suelen ser escasos en el microambiente tumoral, lo que impulsa a los tumores a desarrollar estrategias para importarlos y sintetizarlos.Aquí es donde el glutatión, un potente nutriente …



La restricción de aminoácidos en tumores va emergiendo como estrategia anticancerígena emergente. Se consideran cruciales para la iniciación, progresión y resistencia a los fármacos del cáncer. Sin embargo, suelen ser escasos en el microambiente tumoral, lo que impulsa a los tumores a desarrollar estrategias para importarlos y sintetizarlos.

Aquí es
donde el glutatión, un potente nutriente protumoral y antioxidante, cobra protagonismo. Tanto las células normales como las cancerosas utilizan diferentes fuentes de alimento, y, específicamente, estas últimas, descomponen este antioxidante y lo utilizan como combustible, tal como se expone en un reciente estudio llevado a cabo en la Universidad de Rochester en Nueva York (EEUU), y publicado en ‘Nature’.

«El nuevo papel del glutatión es destacable porque hasta ahora, la mayoría de los científicos que lo estudian se han centrado en la forma en que puede prevenir o reparar el daño celular, en lugar de su capacidad para alimentar a las células cancerosas», indicó, al respecto, Isaac
Harris, profesor de la Universidad de
Rochester. En este sentido, consideró «importante comprender cómo el cáncer secuestra ciertas sustancias que podríamos considerar inofensivas», haciendo hincapié en que los antioxidantes pueden ser un arma de doble filo en algunas circunstancias pero recomendando que no por ello «las personas deben dejar de consumir alimentos integrales ricos en antioxidantes».

El objetivo establecido por estos investigadores es desarrollar terapias novedosas que eliminen los tumores sin afectar a las células sanas. En el estudio actual, el equipo de Harris utilizó tecnología avanzada para buscar terapias que pudieran inhibir la capacidad de un tumor para utilizar el glutatión. Otros planes incluyen probar combinaciones de fármacos anticancerígenos en el contexto de cambios en la dieta que podrían mejorar los resultados del tratamiento del cáncer.

«Estamos abriendo un nuevo campo de investigación sobre cómo las células cancerosas obtienen nutrientes y cómo bloquear esa actividad. Es un momento realmente emocionante», afirmó el prof. Harris.

Aunque el glutatión se descubrió hace 100 años, este estudio allana el camino hacia el hallazgo de aspectos completamente nuevos de su biología. En cualquier caso, «llevar una dieta equilibrada con frutas y verduras es importante. Puede ayudar a controlar el peso, reducir la inflamación y fortalecer el sistema inmunitario. Pero hay que tener cuidado al tomar suplementos en general, especialmente glutatión. Tomar una pastilla no contemplada por las Agencias reguladoras con una alta concentración de glutatión puede conllevar riesgos», concluyó dicho experto.    


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