La artista Cristina Mur (Bilbao, 1967) quiere dedicar a su madre, María Luisa Herrero, la exposición ‘Paisaje infinito’, que consta de 28 obras de estilo … abstracto en diferentes formatos y estará abierta al público hasta el 31 de marzo en el Centro Cívico Clara Campoamor de Barakaldo. «Falleció hace unos poquitos años y este es un sitio al que venía a hacer sus actividades culturales. Justo en marzo es su cumpleaños y quería hacerle un homenaje», explica la pintora.
Los cuadros de Mur son coloridos y llevan sugerentes títulos: ‘Vals’, ‘Círculo imposible’, ‘Agua’, ‘Viaje submarino’, ‘Enredo al sol’, ‘Uniendo mi mundo’, ‘Funny madness’ (Locura divertida), ‘The tree of life’ (El árbol de la vida), ‘This is a new day’ (Este es un nuevo día), o ‘Red’ (Rojo), que podrían sintetizar, con permiso de la artista, la fuerza y razón interior que le llevaron a plantarse ante el lienzo en blanco. «Red, de rojo, tiene que ver con la valentía de ser uno mismo, o sea, es un paisaje interno dentro de uno. Y es una obra muy gestual, muy fuerte y muy contundente».
Si se le pide que defina su arte… «Podría hablar de un selfie interior, un paisaje interno. Es decir, una emoción, como si yo dijese: bueno, ahora estoy aquí, tengo una duda, una intención, algo que me inquieta… preguntas que tienen que ver también con temas más universales, con el sentido de la vida. Y en ese momento, y de una forma muy espontánea, me dirijo al papel o al lienzo, con el que inicio un diálogo. Y aparece una pintura abstracta que es el fotograma de ese instante. Como si la vida fuese un cuaderno de viaje y los cuadros fueran esos diferentes momentos emocionales. Y el motor que siempre hay debajo de toda la obra es la búsqueda del equilibrio personal».

Otra zona de la exposición.
David de Haro

Reconoce entre sus fuentes de «inspiración y admiración, el misterio de Tàpies», de quien le conmueve «su profundidad, contundencia y espiritualidad», y, por el lado de la técnica, el grafismo de CyTwombly, especialmente en sus grandes formatos.
Para esta exposición con la que homenajea a su madre ha elegido obras ligadas a tres conceptos clave que Mur veía en ella: la vida, el arte y el amor. «Sobre su interés por la cultura y la música clásica hay cuadros que tienen relación con el arte, son como más musicales, más ligeros, como ‘Vals’, un díptico con muchísimo movimiento, muy musical. Las obras sobre el concepto de vida tienen más dorado, en relación al sol como conciencia y como centro. Y por último está el amor, lienzos en tonos rojos, contundentes, que tienen que ver con el amor propio, el amor a los otros, y el ser fiel a tus principios».