El Mallorca es eso, puro marketing. Solo a algún directivo que conoce poco el mallorquinismo se le podía ocurrir que una camiseta retro que no es retro podría funcionar. Seguramente venderán las 1.000 unidades, tampoco parece complicado dado la gran cantidad de turistas que se dejan llevar por el relato, pero la camiseta que presentó el club no hay por donde cogerla. La pueden comprar por duplicado en cualquier web, ya que es una camiseta de entrenamiento a la que le han puesto un par de parches y casi triplicado su precio original.

Pensaba que el esperpento de la Kings League -algunos ‘ejecutivos’ fardaron de lo lindo en LinkedIn- sería difícil de superar, pero hay partido. Aunque también pienso que tampoco es algo que deba sorprendernos. Se hacen cosas bien, pero muchas mal. Cuando la pelotita entra parecen los mejores, pero todo acaba saliendo. Es una lástima presentar una camiseta retro que no es retro, porque era una gran oportunidad para mostrar la historia del club. Esos 110 de años de los que presumieron.

La unanimidad entre en la reacción del mallorquinismo a la camiseta presentada se ve pocas veces. No hay nadie que no coincida. Bueno, alguno habrá y sus ‘razones’ tendrá. En fin. Hay cosas más importantes como salvar la categoría y esta camiseta quedará como una simple anécdota, pero también como un reflejo de los pocos mallorquinistas que transitan por las oficinas de Son Moix.