En un curso más que nervioso y repleto de meandros, la ACB se ha convertido en una ruta más que compleja esta temporada para el … Dreamland Gran Canaria, que ahora necesita superar el cauce entre la permanencia y la zona anónima ante el Río Breogán -este domingo a las 12.00 horas en el Arena-.

Aquí llega el primero de los 12 retos que se le presentan al conjunto dirigido por Jaka Lakovic: romper una racha de cinco derrotas consecutivas -el balance en este 2026 es de 5 victorias y 11 resultados negativos-, alejar los fantasmas del descenso y asomarse a una posición que le permita entrar en las quinielas por una competición europea.

Enfrente tendrá a un rival que tampoco presume de degustar caviar en el último mes. Ya son cuatro derrotas al hilo las que acumula los lucenses, por lo que el encuentro será de alto voltaje en Siete Palmas. No obstante, en el banquillo rival aparece un viejo conocido de la casa amarilla como es Luis Casimiro, el técnico que conquistó al Supercopa que figura en las vitrinas isleñas y que, además, metió al club en la Euroliga. Curiosamente, aquel premio resultó ser un serio lastre para la entidad claretiana que, en su intento de competir entre la ACB y la gran competición continental, se vio al finl abocado a la lucha por la permanencia, en un ecosistema similiar al actual.

El gran reto, en la zona

El debut del norteamericano Chimezie Metu es el gran aliciente del conjunto claretiano. De hecho, desde su llegada hace dos semanas no ha podido aún saltar al parqué con la camiseta amarilla, por lo que su impacto en la cancha aún está por ver, pero con la presencia de Mike Tobey y Kur Kuath, el equipo isleño gana enteros en la pintura, aspecto del que toma buena nota el propio Casimiro, que por su parte recuperar al ala-pívot danés Bakary Dibba como posible ‘kriptonita’.

Con todo ello, el Dreamland Gran Canaria lidera los precedentes (17-16 en total y 10-6 en casa) gracias a su asalto al Pazo en noviembre por 81-92. Hoy se espera un nuevo duelo sin red ni anestesia y a cara de perro.