Mary de Dinamarca ha logrado estos días acaparar todo el protagonismo con la visita de Estado más especial desde su acceso al trono danés. Visitar su país natal ha llevado a quien ostenta la Corona a lucir algunas de las joyas con más historia del joyero real, consolidándose —una vez más— como una reina que entrelaza elegancia e historia, representando a su país a través de dos imponentes piezas. 

Federico y Mary de Dinamarca durante su viaje de Estado por Australia© detdanskekongehusFederico y Mary de Dinamarca durante su viaje de Estado por Australia
El broche de zafiros más emblemático

Un amor por el país que remite a la historia y a los orígenes de quien acompaña al rey Federico en su día a día, porque visitar Australia no solo simboliza la consolidación de quien cumple su papel institucional por deber, sino también el abrazo a las raíces que la vieron nacer. Es por ello que, la Reina ha desplegado su encanto a través de las piezas que narran las historias compartidas. No obstante, las piezas minimalistas y rodeadas de historia fueron las grandes protagonistas de la velada, como es el caso del broche de zafiros que situó sobre su hombro. 

La Reina junto al broche de zafiros en Australia© Getty ImagesLa Reina junto al broche de zafiros en Australia

La visita, enmarcada tras un aire romántico, contó con la presencia de esta pieza que remonta al año 1879. Denominado como el broche de zafiro Connaught, debe su historia a más de un siglo atrás, momento en el que fue entregado a la princesa Luisa Margarita de Prusia –con motivo de su enlace matrimonial– cuando unió su vida al príncipe Arturo, que pasó de manos de su hija –Margarita de Suecia– a quien tuvo como descendencia a la reina Ingrid de Dinamarca. Este gran zafiro, rodeado de diamantes con adornos de perlas suspendidas y una gota floral de diamantes, pasó a manos de quien se convirtió en reina, quien lo reservó para ocasiones especiales, pasándoselo después a su hija, la reina Margarita II.

La reina Mary hizo uso del broche de zafiro Connaught en su primer acto como reina, en la apertura del Parlamento danés en 2024© Getty ImagesLa reina Mary hizo uso del broche de zafiro Connaught en su primer acto como reina, en la apertura del Parlamento danés en 2024

Ahora la pieza reposa sobre el hombro de la actual reina de Dinamarca, como quien luce un emblema de la dinastía y el fruto de un amor que nació hace más de un siglo. 

Unas flores de oro engastadas en diamantes

Otro ejemplo de la elegancia de Mary ha sido la pieza más simbólica que la reina desempolvó para lucirla en el Banquete de Estado. Una situación –cena de honor– en la que prescindió de las pesadas tiaras, aunque sin renunciar a la principal característica de una reina.

Mary de Dinamarca en el banquete de Estado en su viaje oficial a Australia.© GTRESMary de Dinamarca en el banquete de Estado en su viaje oficial a Australia.

La reina Mary junto al broche de Ole Lynggaard en Australia© GTRESLa reina Mary junto al broche de Ole Lynggaard en Australia

Mary optó por el sencillo broche de Ole Lynggaard, una pieza con forma de hojas de oro perteneciente a la colección Petit Frost de Ole Lynggaard, que la actual reina de Dinamarca lució por primera vez en 2016, durante la celebración del 70º cumpleaños del rey Carlos Gustavo de Suecia. Una pieza versátil que permanece en su joyero y que ha utilizado de distintas formas, llegando incluso a lucirla sobre su hombro, demostrando que la pieza puede adaptarse a diferentes estilos. Demostrando que, la elegancia se puede mostrar no solo a través de formas, sino en significados que explican la historia más profunda de Dinamarca. 

Los vínculos de la reina Mary con Australia

Esta visita de Estado ha estado marcada por el afecto de quien un día nació en Tasmania, Australia. Sin embargo, una oferta de trabajo de su padre para participar en proyectos relacionados con la NASA llevó a la familia a trasladarse a Estados Unidos. Años después regresó a su país, iniciando una intensa etapa de viajes por Australia que finalmente la condujo hasta Sídney. Fue allí, durante los Juegos Olímpicos celebrados en la ciudad, donde conoció a un entonces joven príncipe que acabaría conquistándola. Ese encuentro dio paso a una historia de amor casi de cuento que, más de dos décadas después, sigue viva mientras ambos recorren juntos el viaje más especial de sus vidas. Por lo que, Australia no solo es el lugar donde comenzó la vida de Mary, sino también el origen de una unión dinástica que hoy forma parte del presente y del futuro de Dinamarca.

Mary de Dinamarca junto a la tiara de medianoche, perteneciente al joyero del Estado, por lo que siempre debe permanecer en el país© UK Press via Getty ImagesMary de Dinamarca junto a la tiara de medianoche, perteneciente al joyero del Estado, por lo que siempre debe permanecer en el país

Mary de Dinamarca junto al 'bandeau' de diamantes© Casa Real de DinamarcaMary de Dinamarca junto al ‘bandeau’ de diamantes

Una visita que, aunque revestida de categoría de Estado, también guarda una clara restricción. La reina Mary no goza de total libertad para hacer uso del joyero real, ya que algunas de las piezas más valiosas pertenecen al Estado y, por ello, deben permanecer resguardadas en el país. Entre ellas, joyas como la tiara de esmeraldas, protegidas y casi intocables, como si guardaran una historia secreta. Sin embargo, estamos seguros de que este viaje se perfila como uno de los más especiales para la fiel compañera de Federico de Dinamarca.