Corría el año 1995. Los salones recreativos aún resistían el avance imparable de las consolas domésticas, y títulos como Daytona USA o Virtua Racing definían el concepto de «velocidad, riesgo y espectáculo». Fue entonces cuando Screamer llegó a los ordenadores domésticos (en concreto, a MS-DOS) de la mano de Graffiti, permitiéndonos trasladar esa misma sensación de velocidad y adrenalina propia de los arcades directamente a nuestra casa.

Screamer no era el simulador más realista de aquel entonces, ni tampoco pretendía serlo. Su objetivo era otro: hacernos sentir al volante de superdeportivos imposibles, recorriendo circuitos urbanos y escenarios exóticos con una fluidez que, en su momento, rozaba lo impensable. Para muchos jugadores, la llegada de este título supuso una auténtica puerta de entrada a una nueva forma de entender la conducción: más accesible, más directa y, sobre todo, más emocionante. Un año más tarde, Screamer 2 amplió la fórmula con vehículos de tipo rally y un nuevo motor gráfico, marcando el camino para Screamer Rally, lanzado en 1997.

Tras el lanzamiento de Screamer Rally, la saga desapareció prácticamente sin hacer ruido. No hubo nuevas entregas, ni spin-offs relevantes, ni intentos claros de recuperarla durante más de dos décadas. Un título más que marcó una época y que, como tantos otros, acabó cayendo en el olvido. Al menos, hasta ahora.

 Historia: un torneo millonario con un misterioso benefactor

A diferencia de los Screamer originales de los años 90, donde no existía una trama como tal más allá de la progresión en campeonatos, esta reinterpretación de 2026 sí coloca la narrativa como uno de los pilares centrales de la experiencia. El nuevo Screamer de Milestone ofrece a los jugadores una propuesta con un reparto variado de personajes, una historia más elaborada y más de 30 minutos de escenas animadas, lo que deja claro que aquí la historia no está simplemente de adorno, sino que busca dar cierto peso y personalidad al conjunto, aunque las carreras sigan siendo el eje principal.

Este modo historia lo encontramos dentro de «The Tournament», el modo carrera de Screamer. Es aquí donde se reúnen todo tipo de pilotos, desde veteranos curtidos hasta recién llegados, todos ellos compitiendo en entornos extremos. A medida que avanzan las pruebas, los llamados «Screamers» van descubriendo la verdad oculta tras el torneo y tras su misterioso organizador, «Mr. A«. Toda la trama se desarrolla de manera no lineal, con una mezcla entre carreras de alto octanaje y arcos de personaje, con temas como el libre albedrío, la venganza y el coste humano de la ambición tecnológica, algo que deja claro que la obra bebe del anime clásico de ciencia ficción y cyberpunk de los 80 y 90.

Los equipos que compiten en este modo carrera son:

  • Strike Force Romanda, son antiguas estrellas del pop que ahora persiguen la verdad.
  • Green Reapers, grupo formado por ex-contratistas militares movidos por la venganza.
  • Jupiter Stormers, un equipo de científicos y astronautas arrastrados al torneo por una invitación personal.
  • Anaconda Corp, representa a un imperio levantado sobre corrupción y mentiras.
  • Kagawa Kai, quien representa a la realeza de las calles, marcada por los lazos familiares y las deudas internas.

A pesar de esa trama, Screamer no va a ser un juego que se recuerde especialmente por su aventura narrativa, ya que la conducción sigue siendo el corazón del juego. Lo que sí está claro es que Milestone ha querido que el modo carrera tenga algo de contexto, unos personajes reconocibles, conflictos y una puesta en escena muy marcada para que exista una voluntad real de que corramos por algo más que por llegar primeros.

 Jugabilidad y mecánicas: el sistema twin-stick innova el sistema de conducción

Si algo nos queda claro de Screamer (2026) es que su desarrolladora, Milestone, no ha apostado por la simulación tradicional como sí hacen otros títulos, sino que, igual que hizo el juego original hace 31 años, lo que busca es diferenciarse por su jugabilidad. La conducción, que es la parte más importante de este juego, apuesta por un enfoque claramente accesible, priorizando la sensación de velocidad y el control directo del vehículo frente a una física excesivamente compleja o realista. Esto se traduce en una sensación arcade con derrapes marcados, respuestas ágiles y una experiencia pensada para poder disfrutar del juego desde el primer momento sin necesidad de una curva de aprendizaje especialmente pronunciada.

Captura de pantalla del videojuego Screamer

La primera gran diferencia respecto al título original está en el control. Esta nueva reimaginación apuesta por un sistema twin-stick con el que nos movemos con el stick izquierdo y derrapamos con el derecho. Esto demuestra que Milestone no busca una conducción convencional, sino una fórmula más técnica y distintiva, en la que el derrape no sea un gesto automático al tomar una curva, sino una parte central de la conducción. Junto a este nuevo sistema de conducción entra en escena el ECHO System, un sistema que actúa de puente entre la narrativa y la jugabilidad.

Captura de pantalla del videojuego Screamer

En la trama, todos los vehículos montan este dispositivo en el taller de Gage, y sobre él gira buena parte de las mecánicas de combate. Durante las carreras generamos Sync, tanto de forma pasiva como mediante acciones que llevemos a cabo durante la carrera. Ese Sync sirve para activar Boost y Shield, que, al gastarlo, se convierte en Entropy, el recurso que permite los movimientos ofensivos, es decir, Strike y Overdrive.

Aunque puede parecer un poco lío al principio, luego es lo que realmente nutre las carreras con las distintas mecánicas:

  • Active Shift es una especie de «cambio híbrido», una transmisión semiautomática de los coches que permite que, si cambiamos de marcha en el momento adecuado, aceleramos y aumentamos el Sync.
  • Boost, el llamado «Turbo». Cuando tenemos suficiente Sync podemos gastar una barra para darnos un incremento de velocidad. Y si se ejecuta en el instante correcto, activamos el Perfect Boost, un turbo más largo.
  • Shield gasta una barra de Sync para montar un escudo y ofrecer protección temporal frente a ataques de Strike u Overdrive de los enemigos. Al usarlo, además, se genera un depósito de Entropy.
  • Strike, por su parte, consume dos barras de Entropy y activa un impulso temporal durante el cual cualquier rival al que embistamos explota.
  • Overdrive se activa al llenar todos sus depósitos: mientras está activo, todo coche que toquemos explota, pero nosotros también saltamos por los aires si rozamos cualquier barrera del circuito.

Captura de pantalla del videojuego Screamer

Gracias a este sistema «ECHO», el nuevo Screamer no es un simple arcade de acelerar y derrapar, sino que nos obliga a tener en mente todo el rato la gestión de recursos, asumiendo un riesgo real al tener que decidir cuándo gastar Sync o cuándo convertirlo en Entropy. En cuanto al combate, no estamos ante el típico arcade basado en armas al uso, sino en un sistema basado en choques, un timing perfecto y una predicción del momento exacto para atacar o defendernos. A este sistema debemos sumarle el hecho de que cada «screamer» tiene su propio modo juego, por ejemplo:

  • Aisha activa automáticamente un escudo de emergencia la primera vez que es destruida.
  • Lavinia tiene un Perfect Boost muy potente, aunque con un timing cambiante.
  • Gregor puede evolucionar el sistema Echo para potenciar Boost, Strike y Overdrive.
  • Hina gana Sync derrapando y a partir de ahí obtiene un Strike mejorado y más barato.
  • Frederic potencia Strike y gana Sync extra con los KO, pero explota si golpea los límites del trazado mientras ataca.

La progresión en la historia está pensada como introducción al contexto del juego y a las mecánicas. Todo lo que desbloqueemos aquí se desbloquea para todos los otros apartados del juego. Y, además, fuera del modo historia, después de cada carrera, en cualquier modalidad, podemos desbloquear contenido como personajes, circuitos o elementos de personalización. Todo ello lo podemos usar en el Garaje de Gage, o ver en la galería.

Captura de pantalla del videojuego Screamer

Los modos de juego están disponibles desde el primer momento, por lo que no tendremos que hacer el modo historia si no queremos. Así, en el menú principal nos encontramos:

  • ¡A competir!, nos permite personalizar una carrera con reglas especiales del modo historia.
  • Carrera por equipos, modo en el que, además de la clasificación, tenemos también los KO y que puede jugarse en parejas o tríos.
  • Puntos de control, centrado en sobrevivir mientras un temporizador baja a cero.
  • Contrarreloj, carreras con tablas separadas para líderes y miembros.
  • Desafío de puntuación, modo en el que acumulamos puntuación a lo largo de varias carreras.
  • Desafío de Overdrive, una modalidad en la que Overdrive está activo desde el inicio, se vuelve más potente con cada vuelta y en la que una sola explosión pone fin a la carrera.

Captura de pantalla del videojuego Screamer

A esto se añade el multijugador, con Mixtape como lista rotatoria de modos para partidas más desenfadadas, Private Lobby para configurar carreras privadas, Ranked Team Race para quienes busquen competición seria por equipos y pantalla dividida para hasta cuatro jugadores en una selección de modos offline.

 Apartado artístico, anime ochentero con estética cyberpunk

En lo que respecta al apartado visual, aquí es donde Screamer (2026) más se diferencia del Screamer (1995) original. Y es que Milestone ha apostado por una dirección artística claramente diferenciada de lo que podríamos esperar en un juego de conducción tradicional. Lejos de buscar el fotorrealismo propio de muchos títulos actuales del género, en esta nueva entrega nos encontramos con una estética anime/retro-futurista de personalidad propia, aunque manteniendo siempre ese enfoque arcade que definió en su día a la saga.

La narrativa se inspira explícitamente en el anime de ciencia ficción y cyberpunk de los 80 y 90, y el resultado visual parece querer trasladar ese concepto a la pista con ciudades de neón, diseños futuristas, personajes marcados y una identidad gráfica única y muy consciente de sí misma. La propia narrativa refuerza esta apuesta, ya que el título cuenta con más de 30 minutos de escenas animadas, y tanto los personajes como las cinemáticas han sido creados por Polygon Pictures, un conocido estudio japonés dentro del sector de la animación. Toda la narrativa que no es animación se desarrolla mediante cuadros de texto, de forma similar a una «novela visual», algo comprensible pero que resta atractivo al juego, sobre todo teniendo en cuenta el precio del título.

Captura de pantalla del videojuego Screamer

El diseño de los personajes también está especialmente trabajado. Los cinco equipos que participan en el torneo no solo cumplen una función jugable o narrativa, sino que proyectan identidades visuales muy distintas entre sí. Por ejemplo, los Strike Force Romanda juegan con una imaginería de los típicos «ídolos pop japoneses»; los Green Reapers adoptan una estética más militar y agresiva; en Jupiter Stormers nos encontramos un abrazo a lo aeroespacial y tecnológico; los Anaconda Corp transmiten poder corporativo y corrupción; y en Kagawa Kai tenemos un aura callejera y de clan urbano. Esa diferenciación visual es clave para que el juego no se limite a ser un desfile de coches y carreras, sino que sea capaz de montar un universo con facciones reconocibles y con identidad propia.

Los circuitos también refuerzan esa identidad única. En total nos encontramos con 32 pistas repartidas en 4 entornos originales. Todos los trazados de los circuitos se han diseñado siguiendo los dogmas que hicieron inolvidables a las pistas de la era arcade. Y el resto de los elementos del juego también va por la misma dirección, como el Garage, para personalizar los coches, o la galería, desde donde podremos revisar escenas y artes desbloqueados, además de leer sinopsis adicionales de personajes y disfrutar de la banda sonora original.

Captura de pantalla del videojuego Screamer

 Gráficos y rendimiento: un Unreal Engine 5 que luce muy bien

Entrando en lo técnico, el juego funciona con Unreal Engine 5, lo que hace que los requisitos sean bastante más elevados de lo que podemos esperar de un juego arcade. Con respecto a los requisitos mínimos, nos encontramos con una configuración muy accesible para todo el mundo. El título necesita un Windows 10 de 64 bits para funcionar, con un procesador Intel Core i5‑9600K / AMD Ryzen 5 2600, 16 GB de memoria RAM y una gráfica GTX 1060 6GB / RX 5500 XT 8GB. Nada del otro mundo. Eso sí, lo recomendado para una mejor experiencia ya sube mucho el listón, puesto que nos encontramos con un procesador Intel Core i5‑14600K / AMD Ryzen 7 7700X, 16 GB de RAM y una tarjeta gráfica RTX 4070 12GB / RX 9070 XT 16GB.

Captura de pantalla del videojuego Screamer

Nosotros hemos probado la versión de Steam del juego, y hemos utilizado un procesador AMD Ryzen 9 7950X3D junto con una tarjeta gráfica NVIDIA RTX 4080. Y hemos jugado en una pantalla ultra-panorámica 1440p, con todo el máximo. La tasa de FPS que hemos conseguido durante las carreras ha sido, en general, muy estable, manteniéndose en valores altos y sin caídas apreciables, incluso en los momentos más caóticos, con varios vehículos en pantalla y efectos activados. La experiencia ha sido fluida en todo momento, lo que es especialmente importante en un título donde la velocidad y la precisión en el control son clave.

Además, dentro de la estética anime de todo el juego, nos encontramos con una calidad sorprendente, sobre todo en lo relacionado con la iluminación, algo esencial si lo que queremos es dar esa apariencia «cyberpunk». Los reflejos, los efectos de partículas y la carga visual en pantalla acompañan muy bien a la acción sin comprometer el rendimiento, al menos en equipos de gama alta.

 Banda sonora: futurista y muy bien diseñada

Como todos los demás elementos, la banda sonora no es un añadido más, sino una pieza clave en la identidad del juego. Esta está compuesta por más de 25 temas, firmados por nombres destacados de la escena musical contemporánea como Brutalismus 3000, Dyro o Noisia, entre otros, lo que demuestra que el juego sigue buscando una propuesta sonora enérgica, electrónica y muy vinculada al ritmo frenético de las carreras. Screamer abraza una identidad musical más moderna y agresiva que otros títulos de carreras similares, muy en la línea de su ambientación futurista y su inspiración en el anime cyberpunk.

Captura de pantalla del videojuego Screamer

Más allá de la música, el resto del apartado sonoro cumple correctamente, aunque sin destacar especialmente. Los efectos de sonido acompañan bien la acción, especialmente en elementos como los impactos, explosiones o activación de habilidades, aportando un buen feedback al jugador durante las carreras. En cuanto al doblaje, el juego cuenta con voces para los personajes, aunque no dispone de doblaje al español, algo que, en nuestra opinión, resta parte de la inmersión. Esto, sumado a que parte de la narrativa se presenta en formato de novela visual, hace que este apartado quede un paso por detrás de lo que cabría esperar en una producción de este precio.

 Precio: algo elevado para lo que ofrece

La verdad es que aquí es donde creemos que pincha este juego. Tenemos un soplo de nostalgia por la saga, una jugabilidad entretenida, un modo historia que, aunque simple, siempre es bienvenido, los modos arcade, el multijugador… También tenemos un juego puntero con Unreal Engine 5, una banda sonora muy bien elegida… pero es un juego de carreras arcade, de facto, bastante sencillo. Y el precio que nos propone la desarrolladora es de 59.99 euros en su versión estándar, y 69.99 euros en su edición Deluxe.

Screamer precio Steam

Es cierto que tiene multijugador, modo offline para jugar carreras fuera de la historia, gráficos originales, buen rendimiento… pero sigue siendo un juego bastante simple para ese rango de precios. La jugabilidad es entretenida, pero no deja de ser echar carreras, y gran parte de la narrativa se desarrolla en forma de novela visual, la cual, aunque cada personaje tiene una voz (y un idioma), no está doblada al español.

Creemos que Milestone ha intentado vender el juego apoyándose en la nostalgia de la saga, sin embargo, la realidad es que Screamer llevaba décadas completamente desaparecido. Para muchos jugadores, esto no será el regreso de un clásico, sino una nueva IP. Por ello, el precio, aunque entendible desde el punto de vista de producción, creemos que es elevado para lo que ofrece en términos de profundidad. No es un mal juego, ni mucho menos, pero sí uno que quizá habría encajado mejor en un rango de precio algo más ajustado.

 Conclusión: un gran juego arcade para amantes del género

Screamer (2026) es, ante todo, una valiente reinterpretación de una saga clásica que llevaba décadas en el olvido. Pero, aunque lo fácil (y barato) hubiera sido traer el juego de vuelta con un par de filtros, Milestone ha optado por el camino más difícil: reinventar por completo la saga, apostando por una jugabilidad diferente, un sistema de combate integrado y una identidad visual muy marcada, pero sin perder esa «esencia» de los juegos arcade de los años 90.

El resultado es un juego que destaca especialmente en su propuesta jugable: el sistema twin-stick, junto al ECHO System, aporta una capa de profundidad inesperada dentro del género, obligándonos a pensar más (y más rápido) de lo habitual en cada carrera. A esto, le sumamos una dirección artística muy bien definida (personalmente, lo cyberpunk siempre nos gusta) y una banda sonora que encaja perfectamente con el tono del juego.

Captura de pantalla del videojuego Screamer

Pero, como hemos ido explicando durante el análisis, no todo es perfecto. La narrativa, aunque más trabajada que en los originales, sigue siendo secundaria y, en ocasiones, poco atractiva si lo que queremos es ir a correr rápido. Además, por el precio, podríamos esperar algunas características más, como el doblaje al castellano o mayor profundidad, ya que, en esencia, sigue siendo un arcade bastante directo.

Desde luego, no es un título para los amantes de la simulación ni para quienes busquen una historia profunda. Pero si viviste en la era de los arcade de los 90, te gusta este tipo de juego, y buscas una experiencia diferente dentro del género de conducción, con mecánicas originales y una estética muy marcada, en este nuevo Screamer sí que vas a encontrar algo fresco, rápido y con personalidad propia.

Desarrollador

Milestone Disponible para

PC Editor

Milestone Fecha de lanzamiento

23/03/2026 Nombre del juego

Screamer Precio

59,99 € (Estándar) / 69,99 € (Deluxe) Versión analizada

PC

Lo mejor

  • Jugabilidad fresca y diferenciada gracias al sistema twin-stick
  • Banda sonora potente y muy bien seleccionada
  • Dirección artística muy marcada con estética anime/cyberpunk
  • Multijugador completo, tanto online como local

Lo peor

  • Precio elevado para la profundidad real del contenido
  • Narrativa interesante, pero con presentación limitada (tipo novela visual)
  • Sin doblaje al español

Gráficos / rendimiento

8,1

Puntuación de los lectores:

0,0