El Palmer Basket ha conseguido finalmente salir de la zona de peligro en la Primera FEB. Una meta que han logrado a partir de mucho esfuerzo y sacrificio ya que su aventura en la categoría no ha sido ni va a ser nada sencilla. Pese a su derrota en la última jornada contra el Monbus Obradoiro, a quienes pusieron contra las cuerdas en más de una ocasión, el equipo muestra semana tras semana un plantel totalmente compacto, capaz de poner en apuros a cualquier rival durante los 40 minutos de partido.
Una intensidad que Juan Ignacio Díez de Acharán ha logrado después de varias jornadas al frente del banquillo tras la destitución de Lucas Victoriano, que fue precisamente después de enfrentarse en la primera vuelta a los de Santiago de Compostela, pero más allá de eso, están los jugadores que han entendido la filosofía del club.
Con la llegada de un fichaje de altura como es el de Phil Scrubb, el equipo dio un salto de calidad tremendo y con el canadiense como eje del proyecto, hizo subir una marcha más y dejar de estar estancados como lo habían estado hasta el momento. Nuno Sa (de los pocas novedades que se mantienen desde el inicio de la temporada), Duda Sanadze, Hansel Atencia e Izaw Bolavie completaron una primera unidad de garantías, pese a que el colombiano últimamente ha partido desde el banquillo.
Un cambio que se ha centrado en la intensidad física y defensiva y a partir de ahí generar en ataque, dónde los mallorquines tienen una de las ofensivas más letales de la categoría, especialmente desde el perímetro y desde la media distancia. En facetas defensivas, el dominio interior generado por Izaw Bolavie, Josh Roberts y Golden Dike, permite a los de Díez de Acharán dominar el rebote y poder también generar segundas oportunidades en anotación. Pero este es un ambiente que debe mantenerse si quieren seguir con la flecha para arriba hasta final de temporada.
En su calendario quedan ocho partidos por disputar, tres fuera de casa frente Fuenlabrada, Gipuzkoa y Estudiantes y en el Palau d’Esports de Son Moix recibirán a Ourense, Melilla (que será crucial para asegurar la permanencia), Oviedo, Alicante y finalmente, en la última jornada contra el Fibwi Mallorca.