«A ver si te mueres, te tenían que matar, que puta vergüenza, hija de la gran puta». «Hija de la gran puta, te habrás … quedado a gusto, me cago en tu puta madre». «Ojalá te mueras, hija de puta». Estos son los insultos y amenazas recogidas en el acta, al que ha tenido acceso este periódico, del partido entre el Basauri BEA y el Delta Duo, de Tercera Regional, por C. T. M, una colegiada menor de edad que se encargó de dirigir este encuentro disputado el pasado sábado en el campo de Soloarte, en Basauri. Los protagonistas de todas estas acciones, siempre según recoge la árbitra, son futbolistas, entrenadores y aficionados de la entidad local. Incluso entraron a la zona de los vestuarios al término del duelo y «comenzaron a golpear de manera reiterada la puerta de mi vestuario, profiriendo amenazas de forma continua durante varios minutos». De hecho, se marchó del campo sin ducharse y «con la mayor celeridad posible» por las «amenazas e intimidación sufridas».

Durante el duelo, que concluyó 3-3, hubo dos tarjetas para futbolistas del cuadro local por dirigirse a la colegiada. Uno de ellos fue amonestado «por desaprobar con palabras una de mis decisiones» y otro del mismo equipo «por realizar observaciones de carácter técnico a una de mis decisiones».
No obstante, lo peor llegó cuando C. T. M. dio por terminado el encuentro. No solo hubo expulsiones por insultos y amenazas, sino que también «individuos sin identificar que portaban chándal y bufandas del mismo -y que había podido observar previamente antes de acceder a la zona del vestuarios-» trataron de acceder a la caseta mientras la colegiada se cambiaba y fue objeto de un intento de agresión: «Durante estos hechos, introdujeron por la rendija inferior de la puerta una llave que fue lanzada de manera violenta con la aparente intención de impactar contra mi persona, sin llegar a conseguirlo. Durante todo lo ocurrido, no se encontraba presente ninguna persona que garantizara mi seguridad, ni personal alguno del club local ni de la organización que tuviera conocimiento de la situación o interviniera para cesar dichas conductas, generándose una situación de clara indefensión», explica la joven que no pudo «identificar» a los «individuos implicados, si bien por su indumentaria y presencia se trataba de aficionados del equipo local que accedieron indebidamente a la zona de vestuarios mostrando una actitud intimidatoria, hostil y amenazante hacia mi persona».
Debido a esta situación «de amenaza e intimidación», la joven abandonó el vestuario «de forma precipitada», sin poder ducharse. «Todo ello debido a la sensación constante de inseguridad y el temor por mi integridad física, que se vio comprometida en todo momento, lo que motivó que tuviera que abandonar la instalaciones con la mayor celeridad posible».
«Hija de p…,»
Antes de que se produjeran estos momentos de alta tensión para la colegiada, la joven también escuchó una serie de graves insultos. Deja constancia, en este sentido, de que al término del partido expulsó a un futbolista del Basauri BEA por «dirigirse a mi persona en actitud de protesta reiterada, acompañada de gestos y acciones ostensibles de desaprobación. Mientras protestaba, se dirigió a mí en los siguientes términos: ‘es una vergüenza, hija de puta’». También el técnico local recibió una tarjeta roja, «por abandonar el área técnica y dirigirse hacia mi persona en actitud airada, realizando gestos ostensibles de protesta con los brazos en alto. Mientras se aproximaba se dirigió a mí en los siguientes términos: ‘hija de la gran puta, te habrás quedado a gusto, me cago en tu puta madre’».
Además, otros futbolistas de la escuadra de Basauri, «una vez terminado el encuentro», se acercaron a la joven y le amenazaron e insultaron. Uno de ellos le dijo: «A ver si te mueres, te tenían que matar, que puta vergüenza, hija de la gran puta». Y el otro, «en tono airado, agresivo y amenazante», le soltó: «Hija de puta, ojalá te mueras».
En las próximas horas, el Comité de Competición de la Federación Vizcaína de Fútbol tomará una decisión sobre lo ocurrido. En principio, el club recibirá una multa económica, además los jugadores se exponen a graves sanciones.