La nueva película documental de Silvia Venegas (Santa Marta de los Barros, Badajoz, 1982) ‘Recuerdo tu nombre’ nace con laureles. En concreto, con dos … biznagas de plata. La última edición del Festival de Málaga le ha concedido el premio del Jurado y el Especial del Público. Es una historia de mujeres, de memoria que desempolva un pasado todavía muy presente. Investigación científica y cine se dan la mano en una película con sello extremeño que ahora inicia su periplo.
La historia, que aborda la violencia sexual contra las mujeres en las guerras, parte de la figura de la arqueóloga especializada en fosas del franquismo Laura Muñoz Encinar, criada en Plasencia e investigadora del CSIC en Santiago de Compostela. «Es un documental que tiene varias narrativas, Laura rellena los huecos de la historia, es la que nos cuenta la historia del presente a través de la información en Fregenal de la Sierra, la acompañamos en esa exhumación y cuando cierran la fosa vamos a Santiago para ver cómo analiza los restos tanto óseos como el resto de objetos que salen en esas fosas», describe Venegas, directora y productora de Making Dog y dueña un premio Goya por ‘Walls (si estas paredes hablasen)’.
A partir de las investigaciones de Muñoz Encinar (Fregenal, Castuera y Llerena) se recrean tres historias de mujeres (Antonia, Josefa y Matilde). «Creíamos que eso podría generar una empatía del público hacia nuestras protagonistas». Se trata de personajes reales, que existieron y cuyos cuerpos, sometidos a situaciones de violencia, nunca se llegaron a localizar.
En los rodajes, explica Venegas, han estado los familiares de personas desaparecidas en la Guerra Civil. «Ha sido emocionante y estremecedor cuando los familiares tenían que ver ciertas cosas, pero consideraban que era necesarias».

Imagen del rodaje de la película documental de Silvia Venegas.
HOY

Del pasado al presente, explica Venegas, el rodaje también se traslada a Nueva York, en donde entrevista a la representante especial de Naciones Unidas contra la violencia sexual en conflicto, Pramila Patten, una forma de traer al presente situaciones que se dieron también en la Guerra Civil Española. «Estamos en el momento con más conflictos desde la II Guerra Mundial y el cuerpo de la mujer sigue siendo un campo de batalla a través de las violaciones».
Venegas está especializada en género documental de sensibilización social. Su mirada se posa en mujeres en situaciones de desigualdad en distintos puntos del planeta. «Es la primera vez que yo miro a la historia de Extremadura, era importante como cineasta pero también como mujer extremeña recuperar a esas mujeres que nos quisieron robar, borrar y enterrar en esa tierra yerma para siempre, son nuestros referentes porque esas mujeres lucharon por la libertad, lucharon por la dignidad y por la educación».
Trata también Venegas en esta película de explicar sucesos que tuvieron lugar en Extremadura durante la Guerra Civil en la región, como la matanza de la Plaza de Toros de Badajoz o la columna de los 8.000. «Hay cuestiones que tenemos que recordar».
Para Laura Muñoz Encinar haber participado en esta película significa «una ventana a la sociedad que brinda la posibilidad de que la ciencia llegue al conjunto de la sociedad, contar las historias de otra manera, con una base científica pero socializándolo a través de la gran pantalla, para nosotros esto ha sido súper poderoso», destaca la investigadora, que lleva 20 años trabajando en el ámbito de la memoria histórica. Hace 10 años publicó la primera tesis doctoral de la región, dirigida por Julián Chaves, en la que se abordó la represión en la Guerra Civil y la posguerra desde un punto de vista arqueológico. Obtuvo sobresaliente cum laude. Su título pone en contexto la exhumación de cuerpos con el análisis de la represión irregular franquista a partir de la excavación de fosas comunes en Extremadura entre 1936-1948.
Su participación en esta película, resalta, complementa su largo y reputado trabajo. «Son historias que yo ya he contado de otra manera, en artículos de ciencia, en congresos, en charlas, pero yo creo que el cine tiene una magnitud totalmente distinta».
Considera que el hecho de que las familias hayan podido formar parte de este documental es también «un mecanismo de reparación». Se trata de familias que se vieron atravesadas «por historias de violencia y lo perdieron todo: los bienes, las casas, es algo que les ha condicionado toda la vida, poder ver esas historias que han formado parte de un espacio como íntimo es algo extraordinario».
Este trabajo, alega Muñoz, trata de contrarrestar los actuales discursos negacionistas. «Estamos viendo relatos que están haciendo apología de la dictadura, una contrarreacción antifeminista muy brutal los últimos años y estamos viendo la persecución a las mujeres de la órbita política de la izquierda que están siendo acosadas y atacadas porque ese tipo de mujer no es aceptado por el ámbito reaccionario y conservador, por eso es muy importante contar esas historias».