El Museo de Bellas Artes de Asturias acoge esta tarde, a las 19 horas, una visita guiada que permitirá conocer los distintos bodegones expuestos de la colección. Ejercerá de guía el profesor de Historia y Arte de la Universidad de Oviedo Eduardo Sánchez, miembro de la Asociación de Amigos del Museo, entidad que colabora con el Aula de Cultura de EL COMERCIO en la organización.

El Museo de Bellas Artes de Asturias, sito en la calle Santa Ana 1-3 en Oviedo, es el museo de arte más importante de Asturias, ocupando tres históricos edificios de la ciudad de Oviedo: el Palacio de Velarde, la Casa de Oviedo-Portal y la ampliación en la Casa de Solís-Carbajal, en las calles de la Rúa y Santa Ana. Para la visita guiada de esta tarde, el punto de encuentro es el Palacio de Velarde (calle Santa Ana) y la duración aproximada será una hora. El acceso es libre hasta completar el aforo.

Los participantes podrán descubrir que, en palabras de Sánchez, «es el bodegón tema o género pictórico independiente desde el siglo XVII y por lo tanto vinculado con el barroco», definido por color, luz y movimiento. «El bodegón se vincula con la naturaleza muerta, aves, pollos, conejos, peces, vegetales, hortalizas, frutas, pan, queso, y con la representación de objetos inanimados, como útiles de cocina, objetos domésticos, aunque ya encontramos antecedentes de naturaleza muerta en pinturas murales de tumbas faraónicas y en pinturas y mosaicos de Pompeya y Herculano», anota el experto.

Destacan varias obras: ‘Bodegón con frutero de membrillos y granadas, y otras frutas’ (c. 1624), un óleo sobre lienzo de Alejandro de Loarte (1598-1626). Esta será una de las piezas que se podrán contemplar durante el recorrido. ‘Bodegón de la cesta de guisantes y cerezas, con dos floreros’ (c. 1621), de Juan Van Der Hamen (1596-1631). Otra de las escalas artísticas en un viaje en el que no podía faltar Luis Egidio Meléndez (1716-1780) con un óleo sobre lienzo titulado ‘Bodegón de cocina’ (1772). Julia Alcayde, la única mujer asturiana con obra en el del Prado, está presente con un bodegón de frutas de 1911, que es uno de los depósitos del museo nacional.