Un equipo investigador internacional ha reportado que los hijos varones de hombres que han sufrido cáncer testicular (CT) tienen un riesgo significativamente elevado de desarrollar la misma enfermedad al alcanzar la adolescencia o la etapa de adulto joven. Al analizar la incidencia acumulada de cualquier tipo de cáncer en los …
Un equipo investigador internacional ha reportado que los hijos varones de hombres que han sufrido cáncer testicular (CT) tienen un riesgo significativamente elevado de desarrollar la misma enfermedad al alcanzar la adolescencia o la etapa de adulto joven. Al analizar la incidencia acumulada de cualquier tipo de cáncer en los hijos hasta los 39 años de edad, se observó que el 3,3% desarrolló cáncer, una cifra notablemente superior al 1,8% registrado en la población general.
Este exceso de riesgo fue atribuible exclusivamente al CT, cuya incidencia en estos hijos fue 3,6 veces mayor que la de aquellos cuyos padres no padecieron la enfermedad. Mikkel Bandak, científico del Hospital Universitario de Copenhague y director del estudio, afirma que las hijas de los hombres afectados no exhibieron ningún incremento significativo de riesgo de cualquier tipo de cáncer hasta el límite de edad considerado. Tampoco hubo diferencias en el riesgo de cánceres pediátricos, lo que confirma que el riesgo elevado de CT se manifiesta específicamente en los varones en el rango de edad definido, añade el investigador.
Bandak prosigue indicando que estos resultados son consistentes con una herencia poligénica, en la que variantes genéticas compartidas entre padre e hijo predisponen al mismo tipo de neoplasia, sin conducir a una inestabilidad genómica generalizada que afecte a otros tejidos. La identificación de este riesgo específico es crucial para el asesoramiento clínico de los supervivientes de CT que desean ser padres, ya que permite una vigilancia dirigida a sus hijos varones durante la etapa de mayor riesgo, entre los 15 y los 39 años, concluye el científico.
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