David Broncano volvió a dar espacio al deporte adaptado. Esta vez, con la visita a ‘La Revuelta’ de las esquiadoras Audrey Pascual y María Martín- … Granizo. La primera se ha colgado cuatro medallas y la segunda se ha alzado con un diploma en los Juegos Paralímpicos de Invierno de Milano-Cortina 2026. Unos grandes resultados que dejan claro que tienen mucho que decir en otras próximas grandes citas internacionales.
Pascual (Madrid, 2004) ha hecho historia con cuatro metales en diferentes modalidades de descenso alpino en monoesquí: dos de oro, una de plata y otra de bronce. Esta joven deportista nació sin tibias, rodillas ni pies por una agenesia bilateral. «Son malformaciones en las que se busca que podamos andar porque no hay un libro sobre ello», comentaba a Broncano. Una condición que nunca ha visto como un impedimento. Hay que remontarse nada más y nada menos que a Nagano, en los Juegos de Invierno de 1998, para ver a otra deportista española embolsarse cuatro medallas. En aquella ocasión, fue Magda Amo, con sus cuatro oros en el esquí alpino.
María Martín-Granizo (León, 2006) compite en esquí monopodal tras nacer con agenesia femoral en la pierna derecha y se ha convertido en la deportista española más joven de la delegación nacional en su debut paralímpico. En la categoría de eslalon consiguió un diploma al terminar en octava posición. «Yo he aprendido a esquiar en Leita (Leitariegos). Empecé con seis años, me llevaba mi padre con la correa del perro para que no me fuera. Nací con el hueso del fémur como si fuera una aceituna de pequeño. Tengo más tornillos en la pierna que en una ferretería, han mezclado varios huesos para hacer uno», contaba con sentido del humor. «Mi categoría es muy difícil porque compito contra gente que le faltan cuatro dedos, por ejemplo», desgranaba.
«Quien tenga miedo a morir que no nazca» 👑
Si ya es jodido esquiar, imagina nacer sin dos piernas o con una agenesia femoral y ponerte a casi 120 km/h o caer sobre una pierna tras un salto. Que si te paras a pensarlo, es de estar totalmente loco. Una barbaridad. @Paralimpicos pic.twitter.com/ZWwBxA3Bxq
— La Revuelta (@LaRevuelta_TVE) March 25, 2026
Broncano se atrevió a lanzar una broma tintada de humor negro. «Agujetas en el cuádriceps…». «No, de eso no tengo», se reía Pascual. El cómico se rindió a su habilidad para poder esquiar a casi 120 kilómetros por hora. «He visto saltos a una pierna, están locas estas personas», se cachondeaba el presentador. «Quien tenga miedo a morir… que no nazca», entraba en el juego la leonesa.
Ambas explicaron su rutina y también contaron la recepción de los Reyes y del presidente del Gobierno tras su buen papel en los Juegos Paralímpicos. «La reina se nota que tiene su alma de periodista porque nos hizo buenas preguntas. Al presidente le pedimos más dinero para los deportistas. Es un deporte muy caro. Mi silla es un asiento a medida que son 2.000 euros. Suma el amortiguador, los esquís…», desgranaba Pascual.
De regalo, las dos deportistas olímpicas le entregaron a Broncano un mono para esquiar. «Es aerodinámico ‘a full’. Y hace buen cuerpo». También una camiseta del Comité Paralímpico Español. También le enseñaron los bastones especiales que utilizan para esquiar y las cuatro medallas olímpicas. Contaron cómo los usan en competición y entrenador. Y aprovecharon para lanzar un mensaje para aquellos que estacionan en la plaza para minusválidos. «Ya, un minuto… pero tú no tienes que estar ahí aparcado. Si te quieres quedar con la plaza, quédate también con la discapacidad», defendían.
Ya ha terminado la temporada y ahora vuelven a «sus vidas normales». Aprovecharán el verano para retomar su otra pasión, el surf. Un deporte en la que también son campeonas del mundo. «Lo que me faltaba por escuchar. Vaya rabia de personas», se sorprendía Broncano. Cerró con las preguntas clásicas. «Con las medallas… ha entrado dinero: por el oro son 94.000 euros. Por fin se han igualado el de las Olimpiadas y Paralimpiadas», celebraba la campeona, que se ha embolsado en total más de 200.000 euros con su palmarés. En cambio, su compañera ronda los 5.000 euros.