La microbiota intestinal tiene mucha información sobre la relación entre dieta y depresión, según una investigación de la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona con la colaboración del Institut de Recerca Biomèdica  y el área de Fisiopatología de la Obesidad del CIBER. Tras analizar 644 adultos mayores con sobrepeso u obesidad y síndrome metabólico y evaluar sus hábitos alimentarios, la composición de la microbiota intestinal  y la evolución de los síntomas depresivos al cabo de un año de seguimiento, los investigadores ya saben si el intestino puede actuar como un puente biológico entre la dieta y la salud mental.

“Sabíamos que una alimentación de mayor calidad se asocia con una mejor salud mental, pero faltaban pistas sobre los mecanismos. Nuestros resultados apuntan a que la microbiota intestinal podría ser parte de esta explicación”, señala el catedrático de Nutrición Humana en la URV y coordinador del estudio, Jordi Salas-Salvadó.

La fibra es uno de los componentes más beneficiosos para la microbiota La fibra es uno de los componentes más beneficiosos para la microbiota Getty Images

Los resultados de la investigación han mostrado  que las personas que seguían con mayor fidelidad los patrones alimentarios de mayor calidad tendían a presentar menos síntomas depresivos a lo largo del año. “En cambio, una mayor proximidad a los patrones de perfil menos saludable se asoció con una evolución menos favorable, con más síntomas depresivos”, explican los autores del estudio.

“El perfil de microorganismos del intestino puede actuar como mediador en la relación entre la dieta mediterránea y los síntomas depresivos. Es un paso importante para entender por qué algunos patrones dietéticos parecen más protectores que otros, aunque todavía se necesita más investigación para confirmar la causalidad”, subraya el autor principal del trabajo, Adrián Hernández-Cacho.