Existen muchos alimentos que han sido demonizados con el tiempo. Entre ellos destaca por encima de todos el huevo, al que se le atribuyen aspectos negativos como que tiene mucha grasa o que es malo porque te sube el colesterol malo, pero no es el único. Junto al huevo, el zumo de naranja es, a juicio del nutricionista Ismael Galancho, divulgador en redes, uno de los más demonizados. “La mayoría de la gente cree que el zumo de naranja es sólo agua azucarada pero nada más lejos de la realidad”, indica. De hecho, añade, “su demonización” viene de lo que él llama “glucocentrismo en la salud” que “ha generado la desinformación sobre los picos de glucosa y el índice glucémico”. 

A diferencia de lo que mucha gente cree, a raíz de esta tendencia y esta información, “el zumo de naranja es una excelente fuente de vitaminas, minerales, polifenoles y antioxidantes, que favorecen la salud metabólica”. De hecho, señala, “los estudios indican que tienen muchos beneficios en la salud de las personas que los toman”, 

¿Engordan los zumos naturales?

Una de las preguntas más habituales sobre los zumos de frutas naturales, los que hacemos en casa y no los que compramos cargados de aditivos y otras sustancias, es si engordan mucho. A esta pregunta Galancho recuerda que “los estudios nos dicen que el impacto del consumo moderado de zumos en nuestro peso corporal es bajo”. Además, añade, “diversos estudios realizados con zumos de frutas 100×100 exprimidas y no de zumos de frutas comerciales y azucarados, no se asocia con un mayor riesgo de sobrepeso y obesidad ni de desarrollo de diabetes tipo 2”.

En cuanto a si mejoran la salud o no, el experto responde: “Los estudios realizados y controlados en humanos nos dicen que el zumo de naranja reduce la inflamación, mejora la función endotelial, disminuye la resistencia a la insulina, reduce los triglicéridos, disminuye la oxidación de los lípidos y reduce el riesgo de enfermedad cardiovascular o diabetes”. La mayoría de estos estudios se hizo en personas que consumieron entre uno y dos zumos diarios de frutas 100×100 exprimidas. 

Licuados mejor que zumos

Antes de continuar, es clave señalar que la fruta es mejor tomarla siempre entera, incluso en algunos casos la piel, porque tiene muchas más propiedades saludables pero, si te gustan los zumos, no tienes por dejar de tomarlos, eso sí, siempre que los hagas tú y que sean 100×100 naturales. 

Dicho esto, también podemos tomar una opción que está a caballo entre la fruta entera y los zumos, como son los licuados en los que no se extrae solo el zumo sino que se tritura toda la fruta con su pulpa, semillas y piel por lo que, como informa Galancho, “esto hace que no se pierda la fibra naturalmente presente en la fruta. De esta forma, la respuesta en nuestro organismo será similar a la de comer una fruta entera”. 

¿Qué significa esto? Según indica Galancho, un estudio reciente evaluó la respuesta en nuestro azúcar en sangre al tomar zumo de fruta, fruta entera y licuado y vio que “la respuesta al licuado de frutas fue incluso menor que la respuesta al tomar la fruta entera, por lo que un licuado de frutas puede tener una menor repuesta glucémica que tomar la fruta entera”. 

En base a esto, el consejo del nutricionista es, siempre “tomar la fruta entera sin demonizar a los zumos de frutas 100×100 exprimidos ni a los licuados de frutas”. Esto, añade, “no significa que tomemos zumos de frutas a todas horas pero sí de compensar y de combinar estas tres opciones”.